Menu
Inicio
Nacional
Internacional
Educación
Escaparate
Salud
Deportes
Entretenimento
Opinión
Cuidad
Estados
Revista
Contacto

Noticia

Redes de sociedad




Fecha: 2019-12-13


Son redes sociales, pero sería más útil que fueran redes de y para la sociedad. No hay nada malo en opinar, compartir, enviar chistes o hacer memes; sin embargo, hemos visto que son más útiles cuando las empleamos para generar más seguridad pública, encontrar personas y denunciar problemas que no han sido advertidos por las autoridades.


Pongamos los ejemplos de la semana pasada, aunque en nada demerita qué hacía o dónde estaba Karen durante las horas en que no tuvo contacto con su familia, entre todos pudimos generar la presión social suficiente para que, juntos, resolviéramos su momentánea desaparición. Este caso, que es uno de los millones que sufren las capitalinas, demostró también que utilizamos las redes, ya pasada la emergencia, con muchos prejuicios y estigmas.


Difiero de quienes afirman que la publicación del video que comprobaría que no estaba en peligro anulaba el despliegue social y de autoridades para encontrarla cuando el martes por la noche le envió un mensaje a su mamá advirtiendo una actitud sospechosa del chofer del taxi que abordó afuera de la estación del metro General Anaya. Lo importante, creo, fue el ejercicio civil que funcionó y no se quedó en protesta.


Evitar que una mujer sea una víctima más de la violencia, el acoso o, peor, el feminicidio, requiere de una sociedad que condene, denuncie y se solidarice. Es decir, que modifique muchas las premisas que la llevan a juzgar antes de actuar o la detienen de hacer la denuncia porque considera que no se obtiene justicia.


Aún con todas sus deficiencias, la denuncia es la mejor herramienta que las y los ciudadanos tenemos a la mano. Ahí está, siguiendo con el mismo ejemplo, la aparición el mismo día de Abigail, quien se estaba extraviada en el Estado de México. En muchos casos, demasiados quizá, no tuvimos tanta suerte y perdimos -sí, todos- a mujeres que fueron cobardemente asesinadas.


Es importante entender que en la emergencia no hay falsas alarmas, ni situaciones bajo control o perfectas. Recordemos el sismo de 2017 para aceptar que, a pesar de los simulacros, tuvimos problemas para reaccionar como debíamos hacerlo. Es práctica, pero también es adoptar rutinas, reglas y hasta valores compartidos que nos hagan fácil actuar correctamente. Aquí no cabe que se diga que son exageraciones cuando alguien regresar sano y salvo.


Ahora, ¿qué sigue? Adoptar medidas de prevención, que es la mejor seguridad, para que los delitos se reduzcan dramáticamente en cualquiera de sus modalidades. 


Sorprende que, a pesar de la repetición de las recomendaciones para antes de subir a un taxi, éstas fueran descubiertas por muchas personas en redes y por otros medios, lo que significa que debemos reiterarlas todo el tiempo e incluso propiciar una campaña regular que las recuerde.


Son sencillas, aunque poderosas: verificar que la persona al volante del taxi sea la misma de la foto en el enorme tarjetón que todos los taxis debe exhibir en la ventana de la puerta de abordaje (el asiento de atrás del copiloto); fijarnos que las placas empiecen con las letras A y B; compartirlas con nuestros conocidos de inmediato al igual que el nombre del conductor; no abordar unidades en la noche que no traigan las luces prendidas (blancas, no moradas, no azules tornasol) y estar comunicados durante el trayecto.


Si algo no da confianza del taxi o del taxista, es probable que algo no esté bien con el taxi o el taxista. Usemos el sentido común y nunca abordemos si no tenemos confianza, es parte de una rutina que podemos volver hábito.


** Las declaraciones y opiniones expresadas en los contenidos de la sección Opinión y de todas las columnas y artículos, son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y de quien las firma, y no representan el punto de vista de Publimetro





Comentarios


*Cada noticia esta sujeta a 10 comentarios de 200 caracteres.


0/200