¿Por qué Brugada pide ocultar las zonas con más brotes de sarampión?

Revelan datos censurados sobre el sarampión en CDMX. Descubre qué alcaldías concentran los casos y por qué las autoridades ocultan la ubicación real.

masclaro.mx
today 13/02/2026

Por Mario Victorino

 

La gestión de brotes epidemiológicos en una de las ciudades más densamente pobladas del mundo siempre es un campo de batalla político y social. Recientemente, ha surgido una fuerte controversia tras la petición de la administración local hacia los medios de comunicación de omitir los nombres de las demarcaciones territoriales con mayor incidencia de sarampión. Aunque el argumento oficial busca evitar la discriminación, la filtración de cifras oficiales ha puesto en alerta a los habitantes de zonas específicas de la capital.


Las cifras que el Gobierno prefirió no difundir

A pesar del llamado a la discreción informativa, datos recientes de los sistemas de vigilancia epidemiológica han permitido trazar un mapa de calor sobre la presencia del virus en la Ciudad de México. Según estos informes, la distribución del contagio no es uniforme, recayendo el mayor peso sobre el norte y el poniente de la metrópoli.

La alcaldía Gustavo A. Madero se posiciona como el epicentro de la problemática, concentrando el 21.2% de los contagios confirmados. Le sigue de cerca Álvaro Obregón, con un 19.0%, mientras que en la zona central, la Cuauhtémoc registra un 9.8% y Miguel Hidalgo un 7.6%. Estas cuatro demarcaciones agrupan más de la mitad de los casos totales, un dato que para muchos especialistas es vital para que la ciudadanía tome precauciones localizadas.


¿Estigmatización o derecho a la información?

La postura de la mandataria capitalina se centra en una filosofía de salud pública que busca proteger la integridad social de los barrios más afectados. Al evitar señalar a una alcaldía como "foco de infección", se intenta prevenir el rechazo laboral hacia sus residentes y la posible caída de la actividad comercial en dichas zonas.

"La información epidemiológica debe manejarse con un enfoque de responsabilidad comunitaria, priorizando la vacunación general sin generar etiquetas geográficas que solo segregan a la población", declaran fuentes cercanas a la Secretaría de Salud local. Sin embargo, para el sector crítico, esta opacidad impide que las familias en zonas de alto riesgo refuercen sus esquemas de vacunación de manera inmediata.


El riesgo de la "falsa seguridad"

El sarampión es una enfermedad altamente volátil. Una sola persona puede transmitir el virus a más de una decena de individuos si estos no cuentan con la protección inmunológica adecuada. Al no conocerse públicamente qué zonas tienen mayor circulación viral, el riesgo de una "falsa sensación de seguridad" en las alcaldías mencionadas podría ser contraproducente.

Expertos en epidemiología urbana aseguran que ocultar la ubicación de los brotes suele generar el efecto contrario al deseado: en lugar de calma, se produce una ola de rumores y desconfianza institucional. La transparencia, afirman, es la herramienta más eficaz para que la gente acuda voluntariamente a los centros de salud.


Un problema de fondo: Las brechas de vacunación

Más allá de la geografía del contagio, el verdadero enemigo parece ser la caída en las coberturas de vacunación en años anteriores. El sarampión, que alguna vez se consideró bajo control en territorio nacional, ha encontrado grietas en los esquemas de vacunación incompleto, afectando tanto a menores de edad como a adultos que no recibieron sus refuerzos.

La estrategia oficial se mantiene firme en realizar barridos territoriales "casa por casa" en las zonas de riesgo, aunque sin mencionarlas explícitamente en los boletines de prensa. Mientras tanto, el llamado a la población sigue siendo el mismo: verificar la cartilla nacional de salud y aplicar la vacuna Triple Viral (SRP) como única medida de prevención real.