Gobierno de México compra el 100% del Tren Suburbano
El Gobierno de México compró el 100% del Tren Suburbano; conectará con el AIFA por 45 pesos y avanzará su expansión hacia Pachuca.
Por Mario Victorino
El Gobierno de México logró la adquisición del 100 por ciento del Tren Suburbano, luego de alcanzar un acuerdo con las empresas CAF y Omnitren para comprar su participación accionaria y consolidar el control total de uno de los sistemas ferroviarios más importantes del Valle de México.
El anuncio fue realizado por el director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), Jorge Alberto Mendoza Sánchez, durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, donde destacó que esta operación permitirá que el sistema pase “de manos privadas a manos del pueblo de México”.
Con esta transacción, el Estado mexicano asume completamente la operación del servicio, fortaleciendo la estrategia del Gobierno federal de recuperar infraestructura clave bajo control público.
La compra fue por casi 6 mil millones de pesos
De acuerdo con Banobras, la adquisición se concretó por un monto cercano a los 5 mil 999 millones de pesos, cifra establecida conforme a lo estipulado en la concesión original y a los avalúos realizados por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN).
Además, el acuerdo incluye la reestructuración de la deuda existente, la cual será absorbida por el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), organismo que ya contaba con participación mayoritaria y que ahora consolidará la administración total del sistema.
Esta medida busca mejorar las condiciones financieras del proyecto y garantizar la viabilidad operativa del Tren Suburbano a largo plazo.
El Tren Suburbano moviliza millones de usuarios cada año
Según explicó Jorge Mendoza Sánchez, el Tren Suburbano opera desde 2008 y actualmente cuenta con un trayecto de 27 kilómetros y siete estaciones que conectan Buenavista con Cuautitlán en un recorrido aproximado de 25 minutos.
Se trata de uno de los sistemas de transporte más utilizados en la zona metropolitana del Valle de México, con 451 millones de personas usuarias registradas durante 2025, consolidándose como una de las principales alternativas de movilidad entre la Ciudad de México y el Estado de México.
La operación completa quedará ahora bajo responsabilidad de Fonadin, que administrará el servicio dentro del nuevo esquema ferroviario impulsado por el Gobierno federal.
Este 26 de abril se inaugura la conexión con el AIFA
Como parte del plan de expansión ferroviaria, Banobras anunció que este domingo 26 de abril será inaugurado el nuevo ramal que conectará la estación Lechería con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
Esta nueva ruta permitirá que los usuarios puedan trasladarse directamente desde el centro de la Ciudad de México hasta el interior de las terminales aéreas, mejorando la conectividad hacia una de las obras prioritarias del actual sexenio.
La ruta al AIFA tendrá una longitud de 57 kilómetros y contará con seis estaciones, lo que fortalecerá significativamente la movilidad entre la capital del país y la terminal aérea. Además, Mendoza Sánchez explicó que se buscará utilizar un sistema compatible con la tarjeta multimodal, con el objetivo de facilitar el acceso de los usuarios al servicio ferroviario.
También informó que el costo total del viaje hasta el AIFA será de 45 pesos, mientras que para trayectos más cortos las tarifas oscilarán entre 11.50 y 26.50 pesos, dependiendo de la distancia recorrida.
La siguiente etapa será la ruta AIFA-Pachuca
Además, ya se encuentran en desarrollo los trabajos para la tercera etapa del proyecto ferroviario, que contempla la conexión entre el AIFA y Pachuca.
Este trayecto formará parte del Plan de Trenes de Pasajeros impulsado por el Gobierno de México y busca consolidar una red ferroviaria más amplia hacia el centro y norte del país.
“El Tren Suburbano será el punto de partida para las rutas que conectarán hacia el norte del país, incluyendo Querétaro”, explicó el titular de Banobras.
Con ello, el Gobierno federal busca transformar este sistema en el eje central de una nueva red ferroviaria nacional que combine transporte urbano, conectividad aeroportuaria y expansión regional bajo control estatal.