Sheinbaum cierra filas: exige pruebas a EU por acusaciones contra Sinaloa

Sheinbaum analiza extradición de Rubén Rocha tras petición de EU y exige pruebas; gabinete de seguridad se reúne de emergencia en Palacio Nacional.

Cuartoscuro
today 04/05/2026

Por Mario Victorino

 

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó una reunión con su gabinete legal y ampliado en Palacio Nacional en medio de una creciente tensión diplomática, luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitara la extradición de 10 funcionarios de Sinaloa, incluido el gobernador Rubén Rocha Moya.

 

México exige pruebas a Estados Unidos

Durante el encuentro, la mandataria federal abordó directamente la petición del gobierno estadounidense, que señala a los funcionarios por presuntos vínculos con el crimen organizado. Sheinbaum fue clara: la Secretaría de Relaciones Exteriores ya solicitó formalmente más pruebas que sustenten las acusaciones.

El posicionamiento marca una línea firme del gobierno mexicano, que busca evitar decisiones precipitadas sin evidencia sólida, en un caso que podría impactar profundamente la relación bilateral en materia de seguridad y justicia.

 

Arriban funcionarios clave desde Sinaloa

La reunión inició alrededor de las 13:30 horas, pero minutos después, a las 13:33, arribaron en convoy desde Culiacán altos mandos del gabinete de seguridad. Entre ellos, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla.

Poco después, también llegó el almirante Raymundo Morales, lo que evidenció la urgencia y el nivel estratégico del encuentro.

Asimismo, estuvo presente la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, pieza clave en la interlocución política y la gobernabilidad interna.

 

Una crisis con implicaciones políticas y diplomáticas

La solicitud de extradición ha colocado al gobierno mexicano en una posición delicada. Por un lado, la cooperación con Estados Unidos en temas de seguridad es fundamental; por otro, la defensa de la soberanía y el debido proceso se vuelve prioritaria ante acusaciones de alto perfil.

El caso de Rubén Rocha Moya no solo tiene implicaciones legales, sino también políticas, al tratarse de un gobernador en funciones emanado de Morena, partido en el poder.

Analistas advierten que este episodio podría tensar la relación entre ambos países, especialmente si no se logra una comunicación clara y basada en pruebas verificables.

 

¿Qué sigue?

Por ahora, el gobierno de México ha dejado claro que no procederá sin evidencia contundente. La respuesta de Estados Unidos será clave para definir el rumbo de este caso que ya escaló al más alto nivel del gabinete federal.

Mientras tanto, la reunión en Palacio Nacional refleja que el tema es tratado como prioridad nacional.