Trump endurece su postura sobre el T-MEC: “Prefiero ser independiente”
Donald Trump afirmó que no le interesa renovar el T-MEC y aseguró que México y Canadá necesitan más a Estados Unidos.
Por Mario Victorino
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a endurecer su postura sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al asegurar que no le interesa renovar el acuerdo comercial y que son sus socios norteamericanos quienes más dependen de él.
Durante una entrevista concedida este martes al programa Fox & Friends, de Fox News, el mandatario estadounidense fue cuestionado sobre una eventual actualización del tratado, vigente desde 2020.
"No me importa. La verdad es que no quiero hacerlo. Prefiero ser independiente", respondió Trump.
El presidente insistió en que el acuerdo comercial beneficia principalmente a México y Canadá.
"México y Canadá nos necesitan. Nosotros no los necesitamos a ellos. El acuerdo es importante para ellos. Para nosotros no lo es", declaró.
La revisión del T-MEC enfrenta un panorama incierto
Las declaraciones ocurren semanas después de que Trump decidiera no extender automáticamente el T-MEC durante la revisión programada del tratado, lo que activó un proceso que podría llevar a su terminación en un plazo de hasta diez años si los tres países no alcanzan un nuevo consenso.
Mientras tanto, continúan las negociaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos para intentar modernizar el acuerdo comercial.
La semana pasada, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, sostuvo una nueva ronda de conversaciones con autoridades mexicanas para discutir posibles cambios al tratado, especialmente en las reglas de origen para la industria automotriz, uno de los temas que mantiene diferencias entre ambas naciones.
Trump mantiene presión con aranceles
Pese a la existencia del T-MEC, la administración de Trump ha impuesto diversos aranceles argumentando razones de seguridad nacional.
Actualmente permanecen vigentes gravámenes del 25% a automóviles y camiones fabricados en México y Canadá, además de un 50% al acero y aluminio provenientes de ambos países.
Estas medidas han generado tensiones comerciales y forman parte de la estrategia del mandatario para fortalecer la producción estadounidense y renegociar las condiciones del comercio con sus principales socios de América del Norte.