Caso ambiental pendiente: Termoeléctrica de Tula

A pesar de las promesas del Gobierno, la conversión a gas de la termoeléctrica de Tula sigue en planeación, impactando la salud y el aire del Valle de México.

masclaro.mx
today 14/10/2026

Por Alejandro Ramos Magaña

 

Al parecer en México nos hemos acostumbrado a los anuncios espectaculares, pero cortos en resultados.

El 5 de enero de 2025 la presidenta Claudia Sheinbaum manifestó en Tepeapulco, Hidalgo, el compromiso que la región esperaba desde hace 20 años: la sustitución total de combustóleo (energético altamente contaminante), por gas natural en la termoeléctrica "Francisco Pérez Ríos", a 8 kilómetros de la ciudad de Tula. Un año y nueve meses después, el compromiso sigue vigente, pero en fase de planificación.

El 4 de enero de 2026, durante la supervisión de obras en la Refinería Miguel Hidalgo, la Presidenta refrendó el plan: en 2026 continuará la conversión de la planta de CFE a gas natural, el saneamiento integral del río Tula y la modernización de plantas de tratamiento. Forma parte de un plan integral de cuatro etapas que incluye la reconversión a ciclo combinado y la reconfiguración de la refinería con coquizadora.

 

El problema es el ritmo y los resultados.

Una planta clave que sigue quemando combustóleo, la “Francisco Pérez Ríos" es una de las más grandes del país: cinco unidades de 300 MW, 1,500 MW de capacidad total, que generan 3% de la electricidad nacional, operando en promedio con 80% de combustóleo. Es, por mucho, la fuente fija de contaminación más importante del centro del país.

De acuerdo con información de trabajadores de CFE consultados, hasta octubre de 2026 la transformación sigue en planeación. La operación real continúa 80% con combustóleo y 20% con gas natural. Eso explica que, según el Senado y el Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire (OCCA, organizaciones civiles de México que evalúa las políticas contra la contaminación atmosférica), aporte todos los días más de 50% del dióxido de azufre que contamina la Zona Metropolitana del Valle de México, pese a estar a 86 km de la Ciudad de México.

El combustóleo que quema tiene 3.5 a 4% de azufre, por encima de la norma. La central, por sí sola, aporta 68% del SO2 y 36% de las PM2.5 de la cuenca de Tula.

Un estudio de SIGEA presentado en 2020 estimó que las PM2.5 de esta central causan en promedio 1,710 muertes prematuras al año en la Cuenca de Tula y gastos en salud por más de 3 mil millones de dólares. Greenpeace ha señalado que es una de las principales fuentes de SO2 en el mundo.

Una vez que entre en operación con gas natural, "las emisiones de dióxido de azufre y partículas asociadas al combustóleo se reducen desde el primer día", ha señalado CFE. La Agencia Internacional de Energía calcula que el gas natural genera 45% menos CO2 que el carbón y 30% menos que el combustóleo.

 

¿Por qué no avanza?

La conversión no es solo de la termoeléctrica. Está atada al destino del combustóleo que produce la Refinería Miguel Hidalgo. La solución es la coquizadora de Tula: al cierre de 2025 tenía 96.2% de avance y en junio de 2026 reportó 97% y operación parcial desde junio de 2025. Sin esa planta operando a plena capacidad, Pemex no tiene dónde colocar el excedente de combustóleo.

A ello se suma el presupuesto. La reconversión a ciclo combinado requiere gasoductos, nuevas turbinas y sistemas de tratamiento. CFE ha señalado que cerca del 70% de las termoeléctricas del país ya usan gas natural, y que Tula es parte del rezago.

Mientras, la red de monitoreo de Semarnat en Hidalgo sigue detectando PM10, PM2.5, ozono, SO2, NO2 y CO por encima de norma en episodios críticos.

 

El otro frente: la salud metabólica

La persistencia de la nube tóxica de Tula que viaja más de 80 km hacia el Valle de México no solo afecta pulmón y corazón. La nueva evidencia que me advertía el Premio Nobel de Química, Mario Molina (1943-2020), apunta a lo metabólico.

•⁠  ⁠Case Western Reserve (2020, Journal of Clinical Investigation); exposición crónica a contaminación aumenta riesgo de obesidad y diabetes.
•⁠  ⁠Universidad de Washington, Dr. Ziyad Al-Aly (Lancet Planetary Health): 3.2 millones de casos nuevos de diabetes en 2016 atribuibles a la contaminación.
•⁠  ⁠ISGlobal Barcelona (2019), 2,660 niños: correlación entre exposición escolar prolongada a aire sucio y sobrepeso.

La OMS estima que en promedio, 7 millones de muertes anuales por contaminación. El 92% del planeta respira aire fuera de norma.

 

Qué falta

1.⁠ ⁠Calendario público con fechas de cierre de unidades a combustóleo y entrada de gas natural.
2.⁠ ⁠Presupuesto etiquetado en el PEF 2027 para la reconversión.
3.⁠ ⁠Programa de contingencias atmosféricas para Hidalgo, con medidas equivalentes al Valle de México, en el que no solo esté el obsoleto Programa Hoy No Circula.
4.⁠ ⁠Actualización del Inventario de Emisiones de la Megalópolis (conformada por los estados Morelos, Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, Estado de México y Ciudad de México), que sigue atribuyendo a transporte e industria local lo que llega de Tula.


Y al tema de la contaminación atmosférica se suma que, en 2006 la ONU nombró al Valle de Tula la zona más contaminada del planeta debido a la gran cantidad de aguas negras que que recibe del Valle de México.

No es por la termoeléctrica sola. La declaratoria de 2006 fue por aguas residuales, la Presa Endhó (considerada como la la fosa séptica a cielo abierto más grande de del mundo), que recibe las aguas negras de la CDMX desde los años 70 (del siglo XX), catalogada como "la fosa séptica a cielo abierto más grande del mundo". La Conagua considera al río Tula el más contaminado de México.

A partir de ahí, se le sumó el componente aire: Refinería Miguel Hidalgo más Termoeléctrica Francisco Pérez Ríos, es igual a 33 veces más de emisiones de SO2 que todo el Valle de México.

Y recordar que, en 2018, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), declaró emergencia sanitaria en la región. Y en 2019 la Semarnat activó la emergencia ambiental en Tula.

Tula fue prometida como "la ciudad más limpia del país". La promesa presidencial está hecha. El caso ambiental sigue pendiente porque el tiempo de la salud no es el tiempo de la obra pública.