Mil 530 zapatistas viajarán a la capital: qué busca el EZLN con las madres buscadoras
El EZLN prepara una delegación para reunirse con madres buscadoras en CDMX. Conoce su origen, organización y fuentes de financiamiento.
Por Mario Victorino
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) anunció que aumentó de mil 509 a mil 530 el número de integrantes que prevé enviar a la Ciudad de México en diciembre para encontrarse con madres buscadoras. La delegación de la Gira Por la Vida-Capítulo México busca escuchar a las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos y expresarles apoyo.
En un comunicado difundido la noche del domingo 18 de octubre de 2026, el subcomandante Moisés informó que los participantes se preparan para el encuentro, incluidas las tareas de traducción para quienes tienen como lengua materna alguno de los idiomas originarios de raíz maya.
“Estamos alegres porque vamos a poder escucharlas y hablarles y abrazarlas”, expresó el dirigente zapatista.
El anuncio también ofrece una oportunidad para entender quiénes son los zapatistas, cuál es su origen político y militar, cómo se organizan y de qué manera sostienen económicamente sus comunidades. Aunque el EZLN ha explicado públicamente que depende del apoyo de sus bases comunitarias, no hay información financiera pública y consolidada que permita conocer un presupuesto actualizado de toda su estructura.
¿Qué es el EZLN y cómo surgió?
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional es una organización político-militar que tiene sus principales raíces sociales en comunidades indígenas de Chiapas, entre ellas pueblos tseltales, tsotsiles, choles, tojolabales y mames.
Su existencia se hizo pública el 1 de enero de 1994, cuando sus integrantes se levantaron en armas y tomaron varias cabeceras municipales chiapanecas. La fecha coincidió con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), al que el movimiento cuestionaba por considerar que profundizaba las desigualdades y amenazaba las condiciones de vida del campesinado indígena.
En su primera declaración pública, el EZLN planteó demandas relacionadas con tierra, trabajo, alimentación, vivienda, salud, educación, democracia, libertad, justicia y paz. Su irrupción puso en el centro del debate nacional las condiciones de pobreza, discriminación y exclusión que enfrentaban numerosos pueblos indígenas.
Después de 12 días de enfrentamientos, el gobierno federal decretó un alto al fuego unilateral. Siguieron procesos de diálogo que desembocaron en los Acuerdos de San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígena, firmados en 1996, aunque las diferencias sobre su cumplimiento marcaron la relación entre el movimiento y el Estado.
Con el paso de los años, el zapatismo amplió su actividad política y concentró buena parte de sus esfuerzos en construir formas de autonomía comunitaria, impulsar proyectos propios de educación y salud y establecer vínculos con organizaciones civiles de México y otros países.
¿Cómo se organiza el movimiento zapatista?
El EZLN combina una estructura político-militar con una amplia base de comunidades indígenas que participan en su proyecto de autonomía. Sin embargo, no debe confundirse a toda la población de las comunidades zapatistas con los integrantes de su estructura militar.
Durante décadas, el movimiento impulsó municipios autónomos, espacios regionales de coordinación y formas comunitarias de gobierno. En noviembre de 2023 anunció una reorganización de sus estructuras autónomas, con el propósito de modificar la manera en que se toman decisiones y se coordinan las comunidades.
En este modelo, el trabajo colectivo y las decisiones comunitarias tienen un papel central. Las comunidades han desarrollado proyectos educativos, servicios de salud, actividades productivas y mecanismos propios para resolver necesidades cotidianas.
El movimiento también ha convocado encuentros con organizaciones sociales, colectivos, académicos y activistas. La próxima visita a las madres buscadoras se inscribe en esa tradición de establecer vínculos con otras luchas sociales.
¿Cómo se financia el EZLN?
Una de las preguntas recurrentes sobre el movimiento es de dónde obtiene los recursos para sostener su organización, sus actividades y las iniciativas comunitarias.
En una respuesta pública difundida en 2001, el EZLN afirmó que se mantenía con recursos propios y con el apoyo de las comunidades indígenas zapatistas. También negó recibir financiamiento de gobiernos extranjeros, organizaciones político-militares internacionales o grupos del narcotráfico.
Esa declaración representa la postura de la organización; no equivale a una auditoría independiente de sus finanzas. Hasta donde permite establecer la información pública consultada, no hay un presupuesto consolidado y actualizado que detalle todos sus ingresos, gastos, donaciones y transferencias.
Las investigaciones académicas sobre las comunidades zapatistas han documentado varias fuentes y mecanismos de sostenimiento económico:
- Trabajo colectivo: las comunidades organizan labores agrícolas y otras actividades productivas cuyos beneficios pueden destinarse a necesidades comunes, además del consumo de las familias.
- Cooperativas y comercialización: algunos proyectos producen y venden café, artesanías y otros bienes mediante redes de intercambio y comercio solidario.
- Fondos comunitarios: ciertas iniciativas locales reúnen recursos para atender necesidades colectivas, apoyar proyectos productivos o responder a emergencias.
- Redes de solidaridad: históricamente, organizaciones civiles y personas de México y otros países han aportado apoyo material, económico y político a comunidades zapatistas.
Estas modalidades no necesariamente funcionan de la misma manera en todas las comunidades ni constituyen una sola caja financiera centralizada. Tampoco permiten calcular, por sí solas, cuánto dinero recibe actualmente el EZLN en conjunto.
La organización ha sostenido que los apoyos comunitarios son fundamentales para su funcionamiento y para mantener su independencia política. En consecuencia, cualquier afirmación sobre un supuesto financiamiento extranjero permanente o sobre cantidades específicas debe respaldarse con pruebas verificables, no con especulaciones.
¿Qué relación tiene el EZLN con las madres buscadoras?
El encuentro previsto para diciembre busca establecer un espacio de escucha y solidaridad con madres y familiares que buscan a personas desaparecidas.
En México, numerosos colectivos de búsqueda han asumido tareas de localización, documentación y acompañamiento ante la desaparición de sus seres queridos. Muchas de estas familias denuncian que deben enfrentar obstáculos institucionales, largos procesos de investigación y riesgos durante sus labores.
La delegación zapatista pretende acercarse a ellas para escuchar sus testimonios y ofrecer palabras de aliento. El comunicado no detalla todavía el lugar exacto ni el calendario de las actividades en la Ciudad de México.
Moisés señaló que la preparación incluye ensayar los mensajes y organizar quiénes traducirán las intervenciones. Explicó que una parte de los participantes no domina plenamente el español, al que se refirió como “la castilla”, por lo que necesitan asegurar que sus palabras sean comprendidas.
El anuncio no especifica si el encuentro incluirá actividades públicas adicionales, reuniones con colectivos particulares o una agenda de trabajo posterior.
Mil 530 integrantes, según el anuncio zapatista
El subcomandante Moisés informó que la delegación incluiría 709 hombres, 622 mujeres y dos personas identificadas por el movimiento como “otroas”. También mencionó a 24 integrantes del Comando Palomitas, entre ellos 10 niños y 14 niñas.
A esas personas se sumarían integrantes de la comunidad de jóvenes en común, el equipo de coordinación y la milicia zapatista. El comunicado reporta 110 jóvenes, 27 personas de coordinación y 39 integrantes de la milicia.
Sin embargo, el desglose difundido presenta diferencias aritméticas: los 66 hombres y las 43 mujeres del grupo juvenil suman 109, no 110. Además, al sumar las categorías enumeradas se obtiene un total de mil 533 personas, en lugar de las mil 530 anunciadas.
Por ello, la cifra de mil 530 debe atribuirse al EZLN como el total que reportó al 18 de octubre de 2026, mientras queda pendiente aclarar la diferencia entre el total general y las cantidades desglosadas.
El fútbol, parte de los preparativos
El comunicado estuvo acompañado por un video en el que decenas de zapatistas corren detrás de un balón en un campo, mientras otras personas observan desde la orilla.
El EZLN describió la actividad como una práctica de la variante de fútbol que denomina “Fut en Común” o “fut en bola”. Con su habitual tono irónico, señaló que ningún balón sufrió daños y dejó a los espectadores evaluar lo ocurrido con los jugadores.
Moisés añadió que los integrantes de la delegación juegan en grupo ante la posibilidad de organizar un partido durante su estancia en la capital.
El dirigente también indicó que el grupo seguirá compartiendo videos de sus preparativos y que informará si existen cambios en la composición de la delegación o en la agenda de diciembre.
Una visita que combina solidaridad y organización comunitaria
La llegada prevista de la delegación zapatista busca acercar a sus integrantes a las madres buscadoras y sus familias, en un encuentro que el movimiento plantea como una expresión de acompañamiento.
Al mismo tiempo, el anuncio vuelve a poner en discusión la trayectoria del EZLN, su proyecto de autonomía indígena y las formas comunitarias con las que sostiene parte de sus actividades. Su financiamiento, sin embargo, debe explicarse con precisión: existen declaraciones de la propia organización y estudios sobre economías comunitarias, pero no un presupuesto público integral que permita cuantificar sus recursos actuales.
Por ahora, el EZLN mantiene previsto viajar a la Ciudad de México en diciembre. La cifra anunciada es de mil 530 participantes, aunque el desglose publicado contiene diferencias que requieren aclaración.