ONU recorta ayuda alimentaria a 700 mil palestinos

La ONU recorta la ayuda alimentaria a 700 mil palestinos por falta de fondos y solicita 450 millones de dólares para sostener sus operaciones.

masclaro.mx
today 20/10/2026

Por Mario Victorino

 

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) redujo su asistencia alimentaria para aproximadamente 700 mil palestinos en la Franja de Gaza y Cisjordania, debido a una grave escasez de recursos económicos que amenaza con agravar la crisis humanitaria en los territorios palestinos.

La medida afecta a unas 500 mil personas en Gaza y a otras 200 mil en Cisjordania. De acuerdo con el organismo, el número de beneficiarios mensuales en la Franja de Gaza pasó de 1.6 millones a 1.1 millones, mientras que en Cisjordania disminuyó de 400 mil a 200 mil.

Ante este escenario, Carl Skau, director ejecutivo interino del PMA, pidió a la comunidad internacional aportar 450 millones de dólares para restablecer la asistencia recortada y mantener las operaciones humanitarias entre octubre de 2026 y marzo de 2027.

La reducción de los apoyos ocurre cuando una parte considerable de la población palestina continúa sin acceso suficiente a alimentos, en medio de la destrucción de viviendas, la pérdida de empleos, las dificultades para acceder a servicios básicos y la fragilidad de las condiciones de seguridad.

 

Gaza pierde apoyos mientras persiste el hambre

La Franja de Gaza concentra una de las situaciones más graves de inseguridad alimentaria. El PMA estima que alrededor de 1.4 millones de personas, equivalentes a cerca de dos tercios de la población del territorio, enfrentan niveles de inseguridad alimentaria aguda considerados de crisis o peores.

Dentro de ese grupo, aproximadamente 200 mil personas se encuentran en condiciones de emergencia y necesitan asistencia alimentaria inmediata para evitar que la falta de comida ponga en riesgo sus vidas.

La reducción presupuestaria no significa que las necesidades hayan disminuido. Por el contrario, el organismo ha advertido que la falta de recursos limita su capacidad para atender a las familias que dependen de la ayuda humanitaria para cubrir sus necesidades básicas.

Los recortes también alcanzan las cantidades de alimentos distribuidas y otros mecanismos de apoyo. Entre las medidas anunciadas se encuentra la reducción de las raciones, los ajustes en la asistencia económica para familias y la disminución del número de comidas calientes proporcionadas diariamente.

El suministro de comidas calientes pasó de 250 mil a 150 mil por día. Además, en algunas zonas de difícil acceso, las familias reciben alimentos preparados con menor frecuencia.

Estas medidas afectan especialmente a quienes no tienen medios para cocinar, comprar alimentos o conseguir ingresos suficientes para alimentar a sus familias.

 

El PMA pide 450 millones de dólares para recuperar la asistencia

Carl Skau llamó a los gobiernos y a la comunidad internacional a incrementar sus aportaciones para evitar que la reducción de los programas humanitarios se prolongue durante los próximos meses.

El organismo requiere 450 millones de dólares para mantener sus operaciones esenciales en Gaza y Cisjordania hasta marzo de 2027. Con esos recursos busca recuperar parte de la asistencia recortada y continuar con la distribución de paquetes alimentarios, comidas calientes y otras modalidades de apoyo.

La agencia señaló que su financiación para las operaciones en Palestina durante 2026 representa menos de la mitad de los recursos que había recibido en años anteriores.

La falta de dinero obliga al programa a priorizar a las personas consideradas más vulnerables, entre ellas niños en riesgo de desnutrición, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, personas enfermas y familias expuestas a condiciones extremas.

Sin embargo, esa priorización deja a cientos de miles de personas sin el nivel de asistencia que recibían anteriormente.

 

Cisjordania también enfrenta recortes en la ayuda alimentaria

La crisis no se limita a Gaza. En Cisjordania, el número de personas que reciben asistencia mensual del PMA cayó de 400 mil a 200 mil, una reducción de 50 por ciento.

El organismo ha advertido que la inseguridad alimentaria en esta zona se ha agravado por la violencia, las restricciones de movimiento y el deterioro de las condiciones económicas, factores que dificultan que numerosas familias puedan acceder a alimentos suficientes.

La disminución de la ayuda llega en un contexto en el que cientos de miles de palestinos enfrentan dificultades para costear una alimentación nutritiva. La reducción de los apoyos humanitarios puede incrementar la presión económica sobre los hogares que ya tienen problemas para cubrir sus necesidades esenciales.

La situación también pone de manifiesto que las necesidades humanitarias persisten más allá de la Franja de Gaza y requieren recursos sostenidos para atender a la población vulnerable de ambos territorios.

 

La crisis humanitaria sigue lejos de resolverse

Aunque el alto el fuego acordado en octubre de 2025 permitió mejorar algunos aspectos del acceso humanitario, el PMA advierte que los avances en materia de seguridad alimentaria siguen siendo frágiles.

En Gaza, numerosas familias continúan viviendo en refugios improvisados o en viviendas dañadas, mientras enfrentan dificultades para conseguir agua potable, servicios básicos y alimentos variados. La pérdida de empleos y de medios de subsistencia también limita la posibilidad de que los hogares puedan cubrir sus necesidades sin asistencia externa.

La llegada del invierno añade presión sobre una población que necesita alimentos, refugio y protección. En este contexto, la reducción de los programas de ayuda amenaza con revertir parte de los avances alcanzados en la atención de la emergencia.

El PMA sostiene que contar con financiación suficiente es indispensable para mantener la asistencia y prevenir un deterioro mayor de las condiciones alimentarias.

Por ahora, el organismo mantiene su llamado para reunir los 450 millones de dólares necesarios durante los próximos seis meses. Sin esos recursos, cientos de miles de palestinos podrían continuar sin recibir los apoyos que necesitan, mientras la inseguridad alimentaria sigue afectando a una parte sustancial de la población de Gaza y Cisjordania.