Las nuevas reglas del IMSS llegan al Senado mientras crece el descontento laboral
El Senado revisará las restricciones a la Modalidad 40 del IMSS mientras trabajadores rechazan la oferta salarial y anuncian otra marcha nacional.
Por Mario Victorino
La tensión en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) crece por dos frentes: las nuevas restricciones para incorporarse a la Modalidad 40, que ya provocaron cuestionamientos en el Senado, y las protestas de trabajadores que exigen mejores salarios, más personal, insumos suficientes y cambios en la dirigencia sindical.
Mientras la senadora priista Claudia Anaya Mota pidió revisar la legalidad de las nuevas disposiciones sobre pensiones, integrantes de la sección disidente del sindicato del IMSS anunciaron una nueva movilización nacional para el próximo 30 de octubre, después de una segunda marcha en la Ciudad de México.
Las dos controversias afectan a sectores distintos, pero colocan bajo presión al instituto: por un lado, las personas que buscan mejorar su futura pensión mediante cotizaciones voluntarias; por otro, los trabajadores que denuncian condiciones laborales que, aseguran, dificultan la prestación de los servicios de salud.
Modalidad 40: el Senado revisará las nuevas reglas del IMSS
La senadora del PRI, Claudia Anaya Mota, cuestionó el acuerdo del Consejo Técnico del IMSS que modifica las condiciones para ingresar a la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, conocida como Modalidad 40.
La legisladora sostuvo que el Consejo Técnico podría haber excedido sus facultades al establecer restricciones que, desde su perspectiva, tendrían que discutirse mediante cambios a la legislación. Por ello, solicitó la intervención del Poder Legislativo para revisar la legalidad de las disposiciones.
Ante el planteamiento, el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Higinio Martínez, informó que el asunto sería turnado a la Junta de Coordinación Política para su revisión.
El cuestionamiento legislativo ocurre mientras las nuevas reglas entran en vigor este jueves 22 de octubre y modifican las condiciones para las personas que busquen incorporarse a este esquema de cotización voluntaria.
¿Qué cambia para quienes quieren entrar a la Modalidad 40?
De acuerdo con el acuerdo descrito, las nuevas incorporaciones podrán elegir como salario de cotización el último salario base registrado ante el IMSS o uno superior hasta en una Unidad de Medida y Actualización (UMA).
La disposición limita la posibilidad de que una persona elija un salario considerablemente más alto que el registrado al concluir su relación laboral, estrategia que algunos trabajadores utilizan para elevar el promedio salarial que se considera en el cálculo de su pensión.
La Modalidad 40 permite continuar cotizando voluntariamente después de una baja laboral, siempre que se cumplan los requisitos aplicables. Su utilización puede ser relevante para quienes buscan mejorar su pensión, particularmente bajo el régimen de la Ley del Seguro Social de 1973, aunque el resultado depende de factores como las semanas cotizadas, el salario registrado y la edad de retiro.
Las nuevas disposiciones no eliminan el esquema, pero sí modifican las condiciones de acceso para quienes soliciten incorporarse a partir de su entrada en vigor.
El acuerdo también establece que las personas que ya están inscritas conservarán sus condiciones hasta concluir el periodo contratado. Las nuevas incorporaciones comenzarán a partir de la fecha de solicitud, sin efectos retroactivos, y los trámites deberán realizarse por medios digitales.
Además, el Consejo Técnico instruyó a la Dirección de Finanzas del IMSS a elaborar, en un plazo máximo de seis meses, un análisis sobre el impacto de la Modalidad 40 en las finanzas institucionales. A partir de esos resultados se preparará una propuesta de modificación normativa para garantizar la viabilidad del esquema a mediano y largo plazos.
La revisión anunciada en el Senado abre un nuevo frente de discusión sobre las facultades del instituto y el alcance de las reglas que pueden establecerse sin una reforma legislativa.
Trabajadores del IMSS rechazan la oferta salarial y anuncian marcha nacional
En paralelo al debate sobre las pensiones, trabajadores inconformes con la dirigencia sindical y las condiciones laborales del IMSS anunciaron una nueva movilización nacional para el viernes 30 de octubre.
La convocatoria fue presentada durante la segunda marcha realizada en la Ciudad de México en el transcurso de una semana. Los manifestantes reiteraron sus demandas de un incremento salarial cercano al 10%, mayor disponibilidad de personal, infraestructura e insumos médicos, el regreso al sistema anterior de pensiones y la destitución de la actual dirigencia sindical.
La protesta refleja el descontento de una parte de los trabajadores con la respuesta institucional a sus exigencias. Los inconformes consideran insuficiente la oferta salarial atribuida al director general del IMSS, Zoé Robledo, y advierten que las movilizaciones podrían extenderse si no se alcanzan acuerdos.
La diferencia entre las demandas de los trabajadores y la propuesta salarial del Gobierno se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción.
“La oferta es un insulto”: trabajadores advierten que las protestas crecerán
Italia López, enfermera y participante en la movilización, rechazó la oferta salarial y anticipó una mayor participación en la siguiente jornada de protesta.
“La oferta es un insulto, esto se va a poner peor”, afirmó.
López explicó que la marcha del miércoles tuvo una participación menor porque se concentró principalmente en trabajadores de la capital, pero aseguró que la convocatoria del 30 de octubre busca reunir a empleados de distintas entidades del país.
Durante la movilización también mencionó la posibilidad de recurrir a una jornada de ausencia colectiva como forma de presión laboral. La trabajadora describió esta medida como una protesta similar a los llamados brazos caídos, con la intención de mantener la atención de los servicios indispensables.
La posibilidad de una acción de este tipo introduce otra preocupación para el instituto: cómo atender las demandas laborales sin comprometer los servicios médicos de los que dependen millones de derechohabientes.
Por ahora, el anuncio de la nueva marcha constituye una advertencia de los inconformes, pero no implica que todas las secciones sindicales del país hayan confirmado su participación ni que exista una convocatoria unificada de toda la plantilla.
Falta de personal, insumos y mejores condiciones laborales
Las demandas de los manifestantes van más allá del incremento salarial. Los trabajadores también señalan carencias de personal, infraestructura y materiales necesarios para realizar sus actividades.
Estas exigencias colocan en el centro del conflicto las condiciones en las que se presta la atención médica. La disponibilidad de equipos, medicamentos, espacios adecuados y personal suficiente es fundamental para el funcionamiento de hospitales y clínicas.
Los inconformes sostienen que mejorar sus condiciones laborales también requiere atender las deficiencias operativas del instituto. En ese sentido, reclaman que las negociaciones no se limiten al porcentaje de aumento salarial.
La exigencia de modificar la dirigencia sindical añade una dimensión política al conflicto. Los manifestantes cuestionan la representación de sus intereses y buscan cambios en la conducción de la organización gremial.
La respuesta de las autoridades y la capacidad de los trabajadores disidentes para articular una movilización nacional serán factores relevantes para determinar el alcance de las siguientes protestas.
Dos conflictos distintos, una misma institución bajo presión
Las nuevas reglas de la Modalidad 40 y las protestas laborales no forman parte de una misma negociación, pero ambas colocan al IMSS ante cuestionamientos sobre sus decisiones, su funcionamiento y la relación con sus usuarios y trabajadores.
En materia de pensiones, la discusión se concentra en la legalidad de las restricciones, la protección de quienes ya están inscritos y las condiciones que deberán cumplir los nuevos solicitantes.
En el ámbito laboral, el conflicto gira alrededor del salario, las condiciones de trabajo, la disponibilidad de recursos y la representación sindical.
El anuncio de una nueva marcha nacional para el 30 de octubre eleva la presión sobre la dirección del instituto, mientras que la revisión legislativa de la Modalidad 40 abre la posibilidad de discutir el alcance de las atribuciones del Consejo Técnico.
Por ahora, los dos asuntos permanecen abiertos. El desarrollo de las negociaciones laborales y la revisión anunciada en el Senado determinarán si las inconformidades derivan en cambios normativos, acuerdos salariales o nuevas jornadas de protesta.