Inflación, deportaciones y guerra: los problemas que amenazan a Trump en las urnas
Trump se juega el control del Congreso en las elecciones intermedias de EU, marcadas por la inflación, la guerra con Irán y el voto latino.
Por Mario Victorino
Millones de estadounidenses acuden este martes 3 de noviembre a las urnas para decidir el futuro del Congreso y el margen de maniobra que tendrá Donald Trump durante los últimos dos años de su segundo mandato. Los republicanos buscan conservar el control de ambas cámaras, mientras los demócratas intentan recuperar la Cámara de Representantes y arrebatarle al presidente parte de su poder legislativo.
La elección representa una prueba política para Trump, cuya popularidad se ha deteriorado durante su segundo gobierno en medio de las críticas por el costo de vida, la inflación, la guerra con Irán y su agresiva política migratoria.
Aunque el mandatario no aparece en las boletas, su desempeño se convirtió en uno de los principales temas de campaña. Los resultados permitirán medir cuánto respaldo conserva entre los estadounidenses y, especialmente, si el descontento con su administración puede traducirse en una derrota republicana.
De acuerdo con un sondeo de Reuters/Ipsos publicado el 2 de noviembre, la aprobación de Trump se ubicó en 32%, cerca de su nivel más bajo como presidente. En la intención de voto genérica para el Congreso, los demócratas aventajaban a los republicanos por 46% frente a 38%.
¿Qué se elige en las elecciones de medio mandato?
Los comicios de medio mandato, conocidos como midterms, se celebran cada cuatro años, a la mitad del periodo presidencial. En esta ocasión están en disputa los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 lugares del Senado.
El Congreso estadounidense está integrado por dos cámaras con funciones legislativas y mecanismos de renovación diferentes.
Cámara de Representantes: está conformada por 435 integrantes, cada uno elegido en un distrito congresional. Todos los escaños se someten a votación cada dos años, por lo que la totalidad de la Cámara se renueva en esta jornada.
Senado: cuenta con 100 integrantes, dos por cada uno de los 50 estados. Los senadores tienen periodos de seis años y sus elecciones se distribuyen por bloques. En esta ocasión se disputan 35 lugares.
Actualmente, los republicanos controlan ambas cámaras. Perder alguna de ellas representaría un revés para Trump, pues los demócratas podrían bloquear iniciativas, condicionar presupuestos y aumentar la supervisión legislativa sobre la Casa Blanca.
La Cámara de Representantes parece ser el objetivo más accesible para la oposición. Los demócratas necesitan una ganancia neta de apenas tres escaños para conseguir la mayoría, mientras que su camino para controlar el Senado es más complicado: necesitan obtener cuatro lugares adicionales y conservar sus propios escaños.
Trump enfrenta el desgaste de su segundo gobierno
La popularidad presidencial suele convertirse en un factor determinante durante las elecciones intermedias. Históricamente, el partido que ocupa la Casa Blanca tiende a perder representación en el Congreso, debido al desgaste del gobierno y al descontento de los electores.
En las 23 elecciones de medio mandato celebradas desde 1934 hasta 2022, el partido del presidente solamente consiguió avances en tres ocasiones. La pérdida promedio ha sido de 27 escaños en la Cámara de Representantes.
En el caso de Trump, el panorama está marcado por el aumento del costo de vida, los precios de los combustibles, las consecuencias económicas de la guerra con Irán y las controversias provocadas por las operaciones migratorias.
El precio promedio nacional de la gasolina alcanzó los 4.17 dólares por galón el lunes 2 de noviembre, una cifra que representa el nivel más alto registrado para la víspera de unas elecciones en Estados Unidos. El costo de los combustibles se convirtió en uno de los principales factores de preocupación para los votantes.
La oposición demócrata ha aprovechado ese descontento para presentar los comicios como una oportunidad de poner límites al gobierno republicano.
Demócratas buscan arrebatarles la Cámara de Representantes
La disputa por la Cámara baja concentra buena parte de la atención electoral debido a que los republicanos tienen más distritos vulnerables que defender.
El análisis del Cook Political Report muestra que la oposición llega con una posición favorable en varias contiendas. En el último balance previo a las elecciones, los demócratas aparecían con posibilidades de obtener entre 12 y 22 escaños adicionales.
De los 18 distritos clasificados como los más competidos en uno de los análisis electorales, 14 están actualmente representados por republicanos y cuatro por demócratas.
Esto significa que el partido de Trump enfrenta mayores riesgos territoriales. Incluso sin conquistar todos los distritos disputados, los demócratas podrían recuperar el control de la Cámara si mantienen su ventaja en los distritos donde parten como favoritos.
El Senado presenta un escenario diferente. Los republicanos parten de una mayoría de 53 integrantes, frente a 45 demócratas y dos independientes que suelen votar con ese bloque. Las contiendas en Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Michigan, Ohio y Texas figuran entre las más importantes para definir el equilibrio de fuerzas.
El voto latino, otro problema para Trump
Uno de los cambios políticos más importantes desde las elecciones presidenciales de 2024 se encuentra entre los votantes hispanos, un sector que contribuyó al avance electoral de Trump y que ahora muestra señales de desencanto.
En 2024, el republicano consiguió cerca de la mitad del voto latino, con avances particularmente importantes entre los hombres hispanos y en comunidades de Texas y Florida.
Sin embargo, el respaldo se ha deteriorado durante su segundo mandato.
Una investigación del Pew Research Center, publicada el 16 de octubre de 2026, encontró que la aprobación de Trump entre los votantes hispanos que lo apoyaron en 2024 cayó de 93% al inicio de su segundo gobierno a 57%.
El mismo estudio encontró que solamente 24% de los votantes latinos registrados aprueba actualmente su desempeño presidencial.
La economía aparece entre las principales preocupaciones. El incremento de los precios de los alimentos, la vivienda, los servicios y la gasolina ha provocado inconformidad entre sectores que anteriormente respaldaron al republicano.
A esto se suma la política migratoria. Aunque existe respaldo entre parte del electorado latino a un mayor control fronterizo, las deportaciones y los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han generado preocupación en comunidades donde las detenciones afectan a familiares, amigos y vecinos.
El estudio de Pew también encontró que 30% de los hispanos que votaron por Trump en 2024 considera que su gobierno está deportando a demasiados inmigrantes que viven ilegalmente en Estados Unidos.
No obstante, el desencanto no significa necesariamente que todos esos electores vayan a votar por los demócratas. Entre los latinos que respaldaron a Trump en 2024 todavía existe una proporción importante que mantiene su apoyo al Partido Republicano.
Florida representa un caso particular por el peso electoral de las comunidades cubanas y venezolanas, donde el rechazo a los gobiernos de Cuba y Venezuela continúa influyendo en las preferencias políticas.
¿Qué pueden hacer los ciudadanos en los centros de votación?
La jornada electoral también está sujeta a distintas disposiciones sobre identificación, propaganda y comportamiento dentro de los centros de votación.
Aunque existen reglas federales para proteger la libertad del sufragio, cada estado establece buena parte de los procedimientos para emitir y contabilizar los votos.
Entre las principales disposiciones se encuentran:
- Prohibición de intimidación: amenazar, coaccionar o impedir que una persona ejerza su derecho al voto constituye una conducta ilegal.
- Propaganda electoral: los estados establecen distancias y restricciones para impedir que los candidatos y sus simpatizantes realicen proselitismo dentro de las zonas protegidas.
- Identificación: los requisitos para acreditar la identidad de los votantes varían según la legislación estatal.
- Fotografías: algunos estados restringen las fotografías dentro de las casillas o la difusión de imágenes de las boletas marcadas.
- Cierre de casillas: los horarios dependen de cada estado, pero quienes permanecen formados al momento del cierre generalmente conservan el derecho a votar.
Las diferencias entre las legislaciones estatales hacen que no exista una sola regla aplicable a todos los centros de votación del país.
¿Qué pasa si Trump pierde el control del Congreso?
El resultado de las elecciones definirá las condiciones políticas en las que Trump gobernará durante la segunda mitad de su mandato.
Si los demócratas recuperan la Cámara de Representantes, podrán encabezar comisiones, abrir investigaciones legislativas, exigir comparecencias de funcionarios y ejercer mayor presión sobre las decisiones de la Casa Blanca.
También tendrán capacidad para bloquear o modificar iniciativas y utilizar las negociaciones presupuestarias como instrumento de presión política.
Si los republicanos conservan ambas cámaras, Trump mantendrá un escenario legislativo más favorable para impulsar su agenda y defender las decisiones de su administración.
La jornada electoral representa, por tanto, una prueba de confianza para el presidente estadounidense. La economía, la guerra con Irán, la migración y el descontento de sectores que lo respaldaron en 2024 serán factores determinantes para establecer si los republicanos conservan el poder legislativo o si los demócratas consiguen imponer un nuevo contrapeso a la Casa Blanca.