Al menos nueve ciudades de México se hunden por la extracción excesiva de agua de sus acuíferos. Aguascalientes, Ciudad de México, Querétaro, Celaya, Morelia, San Luis Potosí, Toluca, Mexicali y Durango registran subsidencia diferencial que fractura el suelo y daña la infraestructura urbana, y eleva el riesgo ante sismos fuertes.
Los problemas de salud urbana se han intensificado en las grandes ciudades de México, principalmente por: deficientes políticas de planeación, omisiones y corrupción; riesgos ambientales; crisis de cohesión social; complicaciones en movilidad y sin intervenciones en cruceros peligrosos; zonas inseguras; deterioros de conjuntos urbanos; deficientes servicios de salud y urbanos; desigualdades sociales y económicas deterioros alto contraste, entre otros.
México enfrenta riesgo de sequías extremas y temperaturas récord por El Niño y el cambio climático, advierten expertos de la UNAM.
Docentes mexicanos enfrentan abandono, desgaste y falta de reconocimiento pese a su papel clave en la educación y formación del país.
México enfrenta retos energéticos y climáticos por reformas eléctricas que afectan inversión, energías limpias y compromisos del T-MEC.
La agricultura urbana se ha consolidado como una alternativa viable para la autosuficiencia alimentaria, particularmente en contextos de crisis socioeconómicas, bélicas y sanitarias. Además, contribuye a la mitigación del calentamiento global y fomenta el sentido de comunidad.