Alemania rechaza involucrar a la OTAN en el conflicto con Irán: Esta guerra no es de la alianza

Alemania marca distancia con Donald Trump: El Gobierno alemán rechaza involucrar a la OTAN en la guerra con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.

masclaro.mx
today 16/03/2026

Por Mario Victorino

 

El Gobierno de Alemania ha marcado una postura firme frente a las recientes pretensiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de involucrar formalmente a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el conflicto militar contra Irán. El vocero oficial del gobierno alemán fue categórico al señalar que las operaciones para desbloquear el estrecho de Ormuz y la infraestructura energética no entran en el mandato de la alianza defensiva.

 

Berlín marca distancia de la estrategia de Washington

La declaración surge tras los llamados de la Casa Blanca para que los aliados europeos asuman una responsabilidad compartida en la seguridad del tráfico marítimo en el Golfo Pérsico, donde el tránsito petrolero se encuentra prácticamente paralizado por los ataques iraníes. Alemania, que ha abogado históricamente por soluciones diplomáticas en la región, subrayó que el conflicto actual es de carácter bilateral o regional, pero no representa una agresión que active los mecanismos de defensa colectiva de la OTAN.

Esta guerra no es de la OTAN, sentenció el vocero alemán, aclarando que la participación de tropas o recursos bajo la bandera de la alianza no está sobre la mesa de discusión en Berlín. Esta respuesta representa un revés diplomático para la administración de Donald Trump, que busca legitimar la escalada militar y reducir los costos operativos de mantener la presencia en la zona de conflicto.

 

El impacto en el Estrecho de Ormuz y la seguridad energética

Mientras el precio del petróleo crudo Brent se mantiene por encima de los 100 dólares por barril, la presión de Estados Unidos sobre sus aliados ha crecido. Trump ha insistido en que el estrecho de Ormuz es una vía vital para la economía global y que, por tanto, todas las naciones desarrolladas deberían participar en su liberación. No obstante, Alemania y otros miembros de la Unión Europea han mostrado reticencias a ser arrastrados a un conflicto que consideran derivado de la salida de Washington del acuerdo nuclear y la posterior política de máxima presión.

 

Grietas en la Alianza Atlántica

La negativa alemana pone de manifiesto una división profunda en la OTAN respecto al manejo de las crisis en Oriente Medio. Mientras Estados Unidos promete terminar el trabajo y reporta que Irán está prácticamente destruido, las potencias europeas temen que una mayor implicación militar solo agrave la crisis de refugiados y la inestabilidad económica en el continente.

El Gobierno alemán reiteró que cualquier acción en el Golfo Pérsico debe ser analizada bajo criterios individuales de cada nación y no como una obligación del bloque transatlántico. Este posicionamiento deja a Estados Unidos e Israel como los principales ejecutores de la ofensiva, mientras la diplomacia europea busca evitar que el conflicto se convierta en una guerra de escala mundial que obligue a la activación del Artículo 5 de la Alianza.