Extremos climáticos y hundimientos ponen en jaque al drenaje del Valle de México

El sistema de drenaje del Valle de México está al límite. Extremos climáticos y subsidencia por sobreexplotación de acuíferos amenazan con provocar inundaciones catastróficas. Federación, estados y municipios deben rediseñar la estrategia hidráulica antes de un gran colapso.

masclaro.mx
today 19/06/2026

Por Alejandro Ramos Magaña

 

El sistema de drenaje del Valle de México está al límite. Extremos climáticos y subsidencia por sobreexplotación de acuíferos amenazan con provocar inundaciones catastróficas. Federación, estados y municipios deben rediseñar la estrategia hidráulica antes de un gran colapso.

 

FACTORES QUE REBASAN LA RED

1.⁠ ⁠Lluvias torrenciales. Entre mayo y octubre las lluvias son más intensas y de corta duración. Inundan en minutos las partes bajas de la zona urbana, que por los hundimientos diferenciales se han convertido en un gran tazón, y por el crecimiento de la mancha urbana en los cerros el agua ya no se infiltra al acuífero.

2.⁠ ⁠Drenaje Profundo saturado. El Túnel Emisor Central (TEC) cumplió 51 años de funcionamiento el 9 de junio pasado, pero no hay diagnóstico oficial sobre su estado de toda la infraestructura. En lluvias opera por encima de su capacidad. Al saturarse, cierran compuertas de colectores primarios y se inundan vialidades y colonias con aguas negras.

3.⁠ ⁠Ya no hay gravedad. Por los hundimientos diferenciales irreversibles, el agua residual y pluvial se desaloja por bombeo, no por gravedad como lo fue hace décadas. Excepto en el Drenaje Profundo.

4.⁠ ⁠Sismos fracturan tuberías. El subsuelo de la metrópoli amplifica los sismos del Pacífico. La red sufre fracturas constantes por los hundimientos, pues data de hace más de 60 años, y no hay inversiones robustas anuales, que abarquen décadas.

5.⁠ ⁠Basura colapsa el flujo. La Secretaría de Gestión Integral del Agua de la CDMX extrae 1,200 toneladas de basura a la semana de la red. Solo hay un buzo para aguas negras: Julio César Cu Cámara, con 43 años de servicio. No hay plan para capacitar y contratar más.

6.⁠ ⁠Presas hechas basureros. Las 17 presas que controla la CDMX, construidas entre las décadas 1950 y 1960 (del siglo XX), se diseñaron para captar escurrimientos. Hoy se les extraen 900 toneladas de desechos cada semana. Son eternos basureros que afectan la operación.

7.⁠ ⁠En el Edomex, mismo patrón. En temporada de lluvias, del drenaje mexiquense se retiran casi 10 mil toneladas de basura.

 

LA CIUDAD ES UN “TAZÓN”

En 2008, al iniciar las obras del Túnel Emisor Oriente (TEO), ingenieros hidráulicos explicaron que la CDMX se convirtió en un gran “tazón”. Los escurrimientos se concentran en el centro y oriente de la ciudad. Ahí los hundimientos diferenciales promedian 20 a 40 cm anuales.

Por eso el reto histórico es desalojar agua pluvial de forma permanente. Los hundimientos diferenciales impondrán condiciones cada vez más adversas al sistema hidráulico.

 

CUATRO SALIDAS ARTIFICIALES

El Valle de México drena por cuatro obras:
1.⁠ ⁠Tajo de Nochistongo. Proyectado por Enrico Martínez en 1580, entró en operación en 1789, y recibe los caudales del Túnel Emisor Poniente (TEP).
2.⁠ ⁠Túneles de Tequixquiac. El primero de 1895 y el segundo de 1954. Captan caudales del Gran Canal del Desagüe, inaugurado en 1900.
3.⁠ ⁠Túnel Emisor Central, con longitud de 50 km. Inaugurado el 9 de junio de 1975.
4.⁠ ⁠Túnel Emisor Oriente (TEO), 62 km. Opera completo desde 2019. Se diseñó para drenar 150 m³/s como apoyo al Drenaje Profundo.

El TEO se proyectó hace 18 años. Sin embargo, el crecimiento de la mancha urbana en zonas de mayor acumulación de agua ya lo rebasó.

 

PROTOCOLOS REBASADOS

El TEO obligó a crear un nuevo protocolo para operar 28 desagües metropolitanos. Se ajustaron tiempos y volúmenes rumbo al río Tula, luego al río Pánuco y al Golfo de México. Coordinan operaciones la Conagua, la Secretaría Integral de Gestión del Agua y la CAEM.

Las tormentas de junio del año pasado y las recientes evidenciaron el problema: sistemas rebasados y toneladas de basura donde no debe haber.

Faltan túneles, colectores y rehabilitación urgente. Socavones, grietas e inundaciones son el síntoma de alto riesgo. El diagnóstico sobre la “salud” del Drenaje Profundo sigue pendiente. Y todo indica que el resultado será desfavorable. Queda claro que para los gobiernos en turno no es prioridad aplicar inversiones multimillonarias, solo hay maquillaje.

Que no nos gane el colapso. La tarea es hoy y de alta prioridad.