“Es mucho gasto”: aspirantes reclaman a la UNAM tras viajar a León para examen de control

UNAM aplicó examen de control presencial en León a 501 de 736 convocados; jóvenes criticaron el cambio y asumieron gastos de viaje.

masclaro.mx
today 13/08/2026

REDACCIÓN

 

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) inició en León, Guanajuato, la aplicación presencial de su examen de control, después de la polémica que había generado la decisión de realizar inicialmente una evaluación virtual.

De los 736 aspirantes convocados para esa primera jornada en León, 501 acudieron a presentar la prueba, equivalente al 69 por ciento, mientras que 235 no se presentaron, informó Joaquín Narro Lobo, titular de la Dirección General de Orientación y Atención Educativa de la UNAM.

El funcionario señaló que las personas que no acudieron perdieron la oportunidad de presentar el examen, debido a que no tendrían la posibilidad de realizarlo posteriormente en otro turno o sede.

La situación generó preocupación entre los aspirantes, particularmente porque varios tuvieron que recorrer largas distancias para llegar a León y asumir gastos de transporte, alimentación y, en algunos casos, hospedaje.

 

Aspirantes viajaron durante horas para presentar el examen

La primera sede presencial de esta nueva modalidad reunió a jóvenes provenientes de diferentes estados del país, entre ellos Michoacán, Jalisco y Querétaro.

Uno de los casos fue el de Michell Valdovinos, originaria de Lázaro Cárdenas, Michoacán, quien tuvo que viajar durante más de siete horas para llegar a León.

La joven explicó que tuvo que contemplar gastos de transporte, alimentación y hospedaje que originalmente no estaban previstos.

“Es mucho gasto; llegué desde el martes con mi hermana y en cuanto acabe el examen me voy”, declaró antes de ingresar a la evaluación.

Michell también cuestionó la decisión inicial de la UNAM de realizar el examen de manera virtual.

“Es molesto que la UNAM aplicara un examen virtual y no escuchara a los estudiantes que lo pedían presencia”, lamentó.

Su testimonio reflejó una de las principales inconformidades expresadas por los aspirantes: la necesidad de trasladarse a otra ciudad después de que inicialmente se había contemplado una evaluación virtual.

 

Aspirantes se organizaron para reducir gastos

El traslado representó un desafío adicional para estudiantes provenientes de otros estados.

Ilyan Martínez, aspirante a la licenciatura de Literatura Intercultural, viajó junto con otro grupo de estudiantes con el objetivo de compartir gastos y reducir el impacto económico del traslado.

Para varios jóvenes, la decisión de realizar la prueba presencial significó modificar planes y asumir gastos que no estaban contemplados cuando se preparaban para el proceso de ingreso a la máxima casa de estudios.

La situación fue especialmente complicada para quienes vivían lejos de las sedes designadas.

 

Más de 2 mil 100 aspirantes presentarían la prueba en León

La jornada realizada fue apenas la primera de las aplicaciones presenciales previstas en León.

De acuerdo con Narro Lobo, más de 2 mil 100 aspirantes estaban contemplados para presentar la prueba en esta ciudad.

El examen comenzó después de un proceso de ingreso y supervisión. En la jornada referida, el acceso de los aspirantes inició alrededor de las 15:40 horas, mientras que la evaluación comenzó a las 17:00 horas en las instalaciones del Hotel Real de Minas.

La aplicación presencial representó un cambio respecto al esquema que originalmente había generado inconformidad entre estudiantes.

 

UNAM estrenó examen digital presencial

Joaquín Narro Lobo explicó que la UNAM implementó por primera vez un esquema de examen digital presencial con supervisión.

El funcionario detalló que la prueba se realizó mediante tabletas conectadas a un servidor instalado dentro de una red interna.

“¿Esto qué quiere decir? Que el sistema está montado en tabletas dentro de un servidor que no tiene acceso a Internet externo; simplemente conecta el sistema a una red interna”, explicó.

Con este mecanismo, la universidad buscó combinar las ventajas de una evaluación digital con las condiciones de supervisión propias de un examen presencial.

La institución utilizó tabletas propias para la aplicación de la prueba. En la Ciudad de México, estos dispositivos serían complementados con equipos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

 

UNAM aseguró que el examen era prácticamente imposible de hackear

Uno de los argumentos utilizados por la universidad para defender el nuevo sistema fue la seguridad de la plataforma.

Narro Lobo aseguró que, al no existir conexión con Internet externo, la posibilidad de que alguien pudiera intervenir el sistema era prácticamente inexistente.

El servidor operó dentro de una red cerrada, lo que permitió cargar los reactivos y aplicar la evaluación sin que los equipos tuvieran conexión directa con Internet.

Además, señaló que durante el procedimiento participaron trabajadores de la UNAM y un notario, quien dio fe de los pasos relacionados con la carga y el resguardo de los reactivos.

La medida buscó garantizar que las preguntas permanecieran protegidas antes y durante la aplicación del examen.

 

La prueba mantuvo 120 reactivos y tres horas de duración

Pese al cambio de modalidad, la estructura general de la evaluación se mantuvo.

El examen estuvo integrado por 120 reactivos distribuidos en diferentes secciones, que los aspirantes debían resolver en un tiempo máximo de tres horas.

La diferencia principal estuvo en la forma de aplicación: en lugar de responder desde un dispositivo conectado a Internet desde sus domicilios, los estudiantes realizaron la prueba en tabletas proporcionadas por la universidad dentro de una sede física y bajo supervisión.

Para la UNAM, el modelo permitió mantener controles sobre la seguridad de los reactivos y sobre la identidad de quienes presentaron la evaluación.

 

235 aspirantes no llegaron y no tendrían otra oportunidad

Uno de los datos que más llamó la atención de la primera jornada fue la cantidad de estudiantes que no acudieron.

De los 736 convocados, 235 faltaron, es decir, casi uno de cada tres aspirantes programados para esa aplicación.

Narro Lobo explicó que quienes no se presentaron no podrían solicitar posteriormente otro turno o sede para realizar el examen.

La decisión representó un golpe importante para estudiantes que enfrentaron dificultades económicas, de transporte o de logística para llegar a León.

Para quienes sí acudieron, en cambio, el traslado representó un gasto adicional que algunos consideraron injustificado, especialmente después de que el proceso originalmente contemplara una modalidad virtual.

 

La polémica por el examen virtual continuó

El cambio de modalidad no eliminó las críticas que estudiantes habían realizado previamente contra la UNAM.

Los jóvenes que acudieron a León coincidieron en que la universidad debió escuchar desde el principio las peticiones para realizar el examen de manera presencial.

La aplicación de la prueba permitió a la institución poner a prueba el nuevo sistema, pero también dejó expuestas las dificultades que enfrentaron quienes tuvieron que desplazarse desde otros estados.

Para estudiantes como Michell Valdovinos, el problema no se limitó a la forma en que se aplicó la prueba, sino al costo que implicó trasladarse a otra ciudad para cumplir con un proceso que originalmente esperaban realizar de manera virtual.

Mientras la UNAM defendió la seguridad de su nuevo sistema digital presencial, los aspirantes mantuvieron la exigencia de que las decisiones sobre los procesos de admisión consideraran también las condiciones económicas y geográficas de quienes buscaban ingresar a la universidad.

 

León fue la primera sede de una nueva etapa para el examen de la UNAM

La aplicación en León marcó el inicio de una nueva etapa para el examen de control de la UNAM.

Con más de 2 mil 100 aspirantes contemplados en esta ciudad, la universidad puso a prueba su infraestructura tecnológica y logística.

El modelo debía garantizar simultáneamente seguridad, transparencia y condiciones adecuadas para los estudiantes.

La primera jornada dejó un dato significativo: solo 69 por ciento de los convocados acudió a presentar el examen, mientras que 235 aspirantes no llegaron.

Y aunque la UNAM sostuvo que el nuevo sistema ofrecía mayores garantías contra filtraciones o ataques informáticos, para los jóvenes que tuvieron que viajar durante horas y pagar transporte, comida y hospedaje, el debate siguió siendo otro: por qué tuvieron que asumir esos costos después del cambio de modalidad.