Universidades públicas atienden a más alumnos, pero enfrentan un fuerte rezago
Universidades públicas aumentaron 18% su matrícula desde 2018, pero enfrentan un déficit presupuestario acumulado de 55 mil 400 millones de pesos.
Por Mario Victorino
Las universidades públicas de México aumentaron 18 por ciento su matrícula entre 2018 y 2026, pero este crecimiento no ha estado acompañado, según la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), por recursos suficientes para atender las nuevas responsabilidades de las instituciones.
El organismo advirtió que las universidades públicas arrastran un déficit presupuestario acumulado de 55 mil 400 millones de pesos, situación que coloca nuevamente el financiamiento de la educación superior en el centro de la discusión rumbo al Presupuesto de Egresos de la Federación.
El señalamiento fue realizado por Luis González Placencia, secretario general ejecutivo de la ANUIES, durante la LXVI Sesión Ordinaria del Consejo de Universidades Públicas e Instituciones Afines (CUPIA), realizada en Acapulco, Guerrero.
El dirigente sostuvo que las instituciones han ampliado su capacidad de atención, pero enfrentan restricciones económicas que dificultan responder al crecimiento de la demanda educativa y a los nuevos retos científicos, tecnológicos y sociales.
“No podemos seguir ampliando responsabilidades sin contar con los recursos necesarios para cumplirlas”, señaló González Placencia.
El titular de la ANUIES reclamó un financiamiento que corresponda con la importancia estratégica de la educación superior pública para el desarrollo nacional.
Matrícula universitaria aumenta 18% desde 2018
Uno de los principales datos expuestos por la ANUIES es el crecimiento de la matrícula.
Entre 2018 y 2026, las instituciones públicas de educación superior incrementaron en 18 por ciento el número de estudiantes atendidos.
El aumento representa una mayor demanda de aulas, laboratorios, profesores, servicios universitarios, infraestructura, mantenimiento, equipamiento y programas de apoyo para los estudiantes.
La expansión de la matrícula ocurre además en un sistema en el que las instituciones públicas concentran una parte mayoritaria de los estudiantes de educación superior.
De acuerdo con el Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030, en el ciclo escolar 2024-2025 había 5 millones 519 mil 791 estudiantes de educación superior en México. De ellos, 3 millones 417 mil 960 estaban inscritos en instituciones públicas, equivalentes a 61.9 por ciento de la matrícula nacional.
La dimensión del sistema explica la relevancia del reclamo presupuestario de las universidades.
¿De dónde surge el déficit de 55 mil 400 millones?
De acuerdo con González Placencia, el déficit presupuestario acumulado asciende a 55 mil 400 millones de pesos y está relacionado con asignaciones anuales que, según la ANUIES, han sido inferiores al crecimiento determinado por el deflactor del Producto Interno Bruto (PIB).
La organización plantea que esta situación ha generado un rezago financiero que se acumula mientras las instituciones deben atender una matrícula cada vez mayor.
El planteamiento de la ANUIES no significa que las universidades tengan un adeudo único de 55 mil 400 millones de pesos con un determinado acreedor. Se trata, según la explicación proporcionada por el organismo, de un déficit presupuestario acumulado derivado de la evolución de las asignaciones financieras.
La diferencia es importante porque el problema señalado por las universidades está relacionado con la suficiencia de los recursos para cubrir sus responsabilidades, y no únicamente con deudas financieras tradicionales.
Las universidades públicas concentran 62% de la matrícula
La rectora de la Universidad Autónoma de Guerrero, Leticia Jiménez Zamora, destacó durante la reunión que las universidades públicas representan una parte central del sistema educativo mexicano.
Según sus datos, estas instituciones forman a aproximadamente 62 por ciento de la matrícula nacional, con alrededor de 3.5 millones de estudiantes de educación superior, desde técnico superior universitario hasta posgrado.
Además, señaló que las instituciones públicas atienden a cerca de 800 mil alumnos de educación media superior.
Jiménez Zamora también afirmó que en las aulas y laboratorios de las universidades públicas se genera alrededor de 90 por ciento de la investigación científica, humanística y tecnológica del país.
Estos datos colocan el financiamiento universitario no solamente como un asunto relacionado con el número de estudiantes, sino también con la capacidad de México para mantener actividades de investigación, innovación y formación profesional.
Más alumnos, pero mayor presión sobre las universidades
El crecimiento de la matrícula implica que las instituciones necesitan ampliar o mantener su infraestructura y sus servicios.
Cada nuevo grupo de estudiantes requiere espacios educativos, profesores, servicios administrativos y recursos para prácticas y actividades académicas.
Al mismo tiempo, las universidades deben enfrentar otros gastos asociados con mantenimiento, actualización tecnológica, investigación y atención a los estudiantes.
La ANUIES sostiene que esta expansión de responsabilidades no puede mantenerse indefinidamente si los recursos no crecen en proporción.
El llamado adquiere relevancia en momentos en que las instituciones públicas también enfrentan presiones relacionadas con seguridad, transformación tecnológica y adopción de herramientas de inteligencia artificial.
Presupuesto y educación superior, una discusión que viene de años atrás
Los problemas financieros de las universidades públicas no son nuevos.
En enero de 2026, la ANUIES había estimado que las universidades públicas acumulaban desde 2018 un déficit financiero de 50 mil 400 millones de pesos, de los cuales alrededor de 42 mil 600 millones correspondían a universidades estatales.
Para septiembre, la cifra señalada por el organismo había aumentado a 55 mil 400 millones de pesos.
El contexto también ha sido señalado en análisis presupuestarios previos. En junio de 2026, información citada por La Jornada con base en datos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados indicó que la matrícula de las universidades públicas había pasado de 3.1 millones de alumnos en 2019 a 3.4 millones en 2025, mientras el gasto por estudiante se redujo de 55 mil 511 a 52 mil 426 pesos en ese periodo.
Estos datos permiten observar una de las tensiones centrales: el número de estudiantes aumenta mientras los recursos disponibles por alumno enfrentan presión.
Universidades piden presupuesto suficiente y previsible
Ante este escenario, la ANUIES insistió en la necesidad de contar con un presupuesto suficiente, equitativo y previsible.
La petición no se limita a obtener recursos adicionales para un solo ejercicio fiscal. Las universidades buscan contar con condiciones financieras que permitan planear sus actividades de mediano y largo plazo.
La previsibilidad resulta especialmente relevante para instituciones que deben programar contratación de personal, infraestructura, investigación, mantenimiento y ampliación de su oferta educativa.
González Placencia planteó que las instituciones de educación superior enfrentan un escenario de transformaciones que exige una mayor capacidad de respuesta ante las necesidades sociales, económicas, tecnológicas y ambientales del país.
Seguridad, otro de los retos para las universidades
Durante la reunión del CUPIA también se abordó la seguridad de las comunidades universitarias.
La ANUIES hizo un llamado a los tres órdenes de gobierno para garantizar la seguridad física y la integridad de los jóvenes ante los recientes hechos de violencia y desapariciones que han afectado a estudiantes universitarios.
González Placencia sostuvo que la seguridad en los entornos universitarios y en las rutas de acceso corresponde directamente a las autoridades gubernamentales, y no exclusivamente a las instituciones educativas.
El tema añade otra presión sobre las universidades, que además de cumplir funciones académicas deben mantener condiciones adecuadas para que estudiantes y trabajadores puedan desarrollar sus actividades.
Inteligencia artificial y transformación tecnológica
Otro de los asuntos abordados fue la incorporación de la inteligencia artificial a las universidades.
La ANUIES señaló que las instituciones están comprometidas con incorporar estas tecnologías desde una perspectiva ética, humanista y de responsabilidad social.
La expansión de la inteligencia artificial supone nuevas necesidades de capacitación, infraestructura tecnológica y actualización de los programas académicos.
Así, el reclamo presupuestario ocurre en un momento en el que las universidades no solamente deben atender a más estudiantes, sino también adaptar sus instituciones a cambios tecnológicos acelerados.
Universidades respaldan que cada rectoría decida sobre celulares
La discusión también alcanzó la regulación del uso de teléfonos celulares y pantallas impulsada por la Secretaría de Educación Pública y el gobierno federal.
La ANUIES manifestó que las universidades públicas respaldan que, en el nivel superior, las decisiones sobre el uso de estos dispositivos queden bajo criterio de cada rectoría.
El argumento es que las instituciones pueden establecer reglas que permitan utilizar la tecnología de manera provechosa en los procesos educativos.
El desafío: ampliar el acceso sin comprometer la calidad
El crecimiento de la matrícula representa uno de los objetivos de la política de educación superior: permitir que más jóvenes tengan acceso a estudios universitarios.
Sin embargo, ampliar los espacios disponibles también implica garantizar que ese crecimiento pueda sostenerse con profesores, infraestructura, investigación, equipamiento y servicios suficientes.
Ese es precisamente el punto que la ANUIES coloca en el centro de su reclamo: más estudiantes significan también mayores responsabilidades para las instituciones.
El Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030 registra que las instituciones públicas concentran 61.9 por ciento de la matrícula nacional, mientras las particulares atienden el 38.1 por ciento restante.
Por ello, cualquier cambio en el financiamiento de las universidades públicas tiene efectos sobre una parte importante de los estudiantes de educación superior del país.
Universidades públicas llegan al debate presupuestario con mayor matrícula y déficit acumulado
Con una matrícula que aumentó 18 por ciento desde 2018 y un déficit presupuestario acumulado que la ANUIES ubica en 55 mil 400 millones de pesos, las universidades públicas enfrentan una nueva discusión sobre los recursos que necesitan para mantener y ampliar su capacidad educativa.
La organización sostiene que el crecimiento de las responsabilidades institucionales debe estar acompañado por un financiamiento acorde.
Mientras tanto, las universidades también deberán responder a retos que van desde la seguridad de sus comunidades hasta la transformación tecnológica y la investigación científica.
El debate, de cara a las decisiones presupuestarias, se concentra así en una cuestión central: cómo ampliar el acceso a la educación superior y atender a una matrícula creciente sin que las restricciones financieras terminen limitando la capacidad de las instituciones públicas.