¡Otra vez! Detectan intentos de trampa en examen de control de la UNAM
UNAM detectó intentos de trampa con celulares en Tijuana y León y reportó 16 fallas técnicas en el primer turno del examen en CDMX.
Por Mario Victorino
El examen de control presencial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) volvió a enfrentar incidentes durante su aplicación: la institución detectó al menos dos intentos de hacer trampa en las sedes de Tijuana, Baja California, y León, Guanajuato, mientras que en la Ciudad de México se reportaron 16 fallas técnicas durante el primer turno.
Los nuevos incidentes se registraron en una evaluación que precisamente fue diseñada para reforzar la seguridad y evitar las irregularidades que marcaron el examen de ingreso en línea aplicado previamente.
De acuerdo con la información difundida sobre la jornada, los dos casos de intento de trampa estuvieron relacionados con el uso de teléfonos celulares durante la prueba. Los exámenes de los aspirantes involucrados fueron cancelados.
El episodio vuelve a colocar bajo la lupa el proceso extraordinario implementado por la UNAM para verificar los resultados de los aspirantes a licenciatura.
Detectan celulares en Tijuana y León
Los casos ocurrieron en dos de las tres sedes foráneas donde previamente se aplicó el examen de control: Tijuana y León.
La UNAM había establecido un esquema de vigilancia presencial precisamente para impedir que los aspirantes utilizaran dispositivos electrónicos o recurrieran a mecanismos externos para resolver la evaluación.
La prueba se realizó en formato digital, pero mediante equipos sin conexión a internet y bajo supervisión permanente.
Pese a estas medidas, al menos dos aspirantes fueron detectados intentando utilizar sus teléfonos celulares durante la aplicación.
Ante la detección de los casos, la universidad procedió a cancelar los exámenes correspondientes, de acuerdo con los reportes publicados sobre el incidente.
La situación resulta especialmente llamativa porque el examen presencial fue implementado como una respuesta a las irregularidades detectadas durante el proceso de admisión en línea.
¿Por qué la UNAM aplica un examen de control?
La evaluación extraordinaria fue ordenada después de que la UNAM detectara irregularidades en el examen de admisión que se realizó por primera vez en modalidad virtual.
La universidad decidió aplicar una nueva prueba para contar con un mecanismo de verificación que permitiera determinar si los resultados obtenidos previamente correspondían realmente al desempeño de los aspirantes.
La nueva evaluación se realiza bajo condiciones distintas: presencia física de los aspirantes, supervisión constante, equipos electrónicos sin conexión a internet y diferentes versiones del examen.
El objetivo es reducir las posibilidades de comunicación entre participantes, consulta de información externa o utilización de dispositivos no autorizados.
El examen consta de 120 reactivos y los aspirantes disponen de hasta tres horas para resolverlo.
El examen presencial tampoco estuvo libre de problemas
Los incidentes de Tijuana y León no fueron los únicos problemas registrados durante esta etapa.
En la Ciudad de México, donde la UNAM comenzó el lunes 17 de agosto la aplicación de la prueba en el Palacio de los Deportes, se registraron 16 incidencias técnicas durante el primer turno.
Las fallas estuvieron relacionadas con las computadoras utilizadas por los aspirantes y obligaron al personal encargado de la aplicación a reubicar a los estudiantes afectados en otros equipos para que pudieran continuar con su evaluación.
Aunque las incidencias representaron un contratiempo, la aplicación continuó bajo el operativo establecido por la Universidad.
Más de 4 mil aspirantes acudieron al primer turno en CDMX
Durante el primer turno en el Palacio de los Deportes se presentaron aproximadamente 4 mil 200 aspirantes, de los 5 mil 950 que estaban registrados para ese horario.
Esto representó una asistencia menor a la esperada.
La jornada en la Ciudad de México concentra el mayor número de aspirantes y se desarrolla durante tres días, del 17 al 19 de agosto.
En total, la UNAM convocó a 53 mil 568 aspirantes para realizar el examen de control en la capital.
La magnitud de la operación representa uno de los mayores desafíos logísticos de esta nueva etapa del proceso de admisión.
16 equipos fallaron y tuvieron que cambiar de computadora
Las fallas técnicas reportadas en el Palacio de los Deportes no significaron que los aspirantes afectados perdieran automáticamente su oportunidad de presentar la prueba.
El personal encargado del operativo identificó los equipos que presentaban problemas y reubicó a los jóvenes en otras computadoras.
La medida permitió que los estudiantes continuaran con el examen.
Sin embargo, el incidente agrega un nuevo elemento a un proceso que ya había generado críticas por los problemas registrados en la primera aplicación en línea.
Esta vez, la UNAM apostó por un esquema presencial para recuperar la confianza en la evaluación, pero la infraestructura tecnológica también ha tenido que ser puesta a prueba.
El contraste entre las sedes
Los incidentes registrados muestran dos tipos distintos de problemas.
En Tijuana y León, el reto estuvo relacionado con el cumplimiento de las reglas por parte de los aspirantes, debido a los intentos de utilizar teléfonos celulares durante una evaluación en la que los dispositivos electrónicos estaban prohibidos.
En Ciudad de México, el problema fue de carácter técnico: 16 equipos presentaron fallas durante el primer turno y los estudiantes tuvieron que ser trasladados a otras computadoras.
En ambos casos, el personal de la UNAM tuvo que intervenir para garantizar la continuidad del proceso.
La UNAM reforzó las medidas de seguridad
La Universidad diseñó el examen de control con diferentes mecanismos para evitar que se repitieran las irregularidades del examen en línea.
Los aspirantes utilizan tabletas o computadoras sin conexión a internet y permanecen bajo vigilancia durante la aplicación.
Además, se utilizan diferentes versiones de la prueba para evitar que todos los participantes respondan exactamente el mismo cuestionario.
Las reglas del proceso establecen restricciones para el uso de celulares, cámaras, relojes inteligentes, audífonos, calculadoras, libros, cuadernos y otros materiales no autorizados.
La normativa de la UNAM también contempla la cancelación del examen cuando un aspirante utiliza dispositivos electrónicos o material de apoyo no permitido.
El fantasma de las irregularidades vuelve a aparecer
La detección de intentos de trampa tiene un peso particular porque el examen de control nació precisamente a raíz de la crisis que provocaron las irregularidades de la prueba de admisión en línea.
La Universidad busca que esta evaluación sirva como un mecanismo para comprobar que quienes obtuvieron resultados favorables en la primera prueba pueden demostrar nuevamente sus conocimientos en condiciones controladas.
Por ello, cualquier intento de utilizar dispositivos o mecanismos externos representa un desafío para el objetivo de recuperar la certeza sobre el proceso.
La diferencia es que ahora los aspirantes se encuentran físicamente dentro de una sede y bajo vigilancia directa.
Aspirantes también enfrentan presión
Mientras la UNAM busca garantizar la integridad del examen, los estudiantes enfrentan una situación particularmente complicada.
Muchos ya habían presentado la prueba de ingreso meses atrás y obtuvieron resultados suficientes para aspirar a un lugar en la Universidad.
Ahora tienen que demostrar nuevamente sus conocimientos.
En las sedes foráneas, además, algunos tuvieron que realizar largos viajes y asumir gastos de transporte, hospedaje y alimentación para acudir a la evaluación.
En Tijuana, por ejemplo, llegaron aspirantes provenientes de distintos estados del norte del país, mientras que en León acudieron jóvenes de diferentes entidades de la región. La baja asistencia en algunas sedes también fue uno de los elementos que marcó la aplicación.
¿Cuándo se conocerán los resultados?
La UNAM prevé publicar los resultados del examen de control hacia el último fin de semana de agosto.
La Universidad explicó que cuenta con las calificaciones de las pruebas aplicadas previamente en Oaxaca, León y Tijuana y que el mismo procedimiento se seguirá con las evaluaciones realizadas en el Palacio de los Deportes.
La publicación de resultados dependerá de contar con la totalidad de las evaluaciones procesadas.
De esta manera, los aspirantes deberán esperar todavía varios días para conocer si mantienen su posibilidad de ingresar a la máxima casa de estudios.
Un examen creado para recuperar la confianza
La UNAM enfrenta así una nueva etapa de su proceso de admisión marcada por un doble desafío: garantizar que nadie pueda obtener una ventaja mediante trampas y conseguir que la infraestructura tecnológica funcione adecuadamente.
Los dos intentos detectados en Tijuana y León muestran que la vigilancia presencial no elimina por completo los intentos de incumplir las reglas.
Las 16 fallas técnicas en el primer turno de Ciudad de México, por su parte, evidencian los retos de organizar una prueba masiva con miles de equipos funcionando simultáneamente.
Por ahora, la Universidad mantiene el operativo y continúa con la aplicación del examen de control.
El proceso deberá concluir antes de que termine agosto, cuando la UNAM dé a conocer los resultados que definirán quiénes podrán continuar con su ingreso a las licenciaturas.
La pregunta que permanece es si esta nueva evaluación conseguirá cerrar definitivamente la crisis provocada por el examen en línea o si los incidentes registrados durante esta etapa seguirán alimentando las dudas sobre el proceso de admisión de la UNAM.