Rocha Moya vuelve a gobernar Sinaloa mientras sigue abierta la investigación de la FGR
Rubén Rocha Moya vuelve a gobernar Sinaloa tras 112 días de licencia, pese a señalamientos de EU por presuntos vínculos con Los Chapitos.
Por Mario Victorino
Rubén Rocha Moya regresó este viernes 21 de agosto a la gubernatura de Sinaloa, después de permanecer 112 días separado temporalmente del cargo en medio de los señalamientos formulados por autoridades de Estados Unidos sobre sus presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa.
El gobernador morenista había solicitado licencia el pasado 1 de mayo, después de que autoridades estadounidenses lo señalaran, junto con otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, por presuntamente favorecer a Los Chapitos. Rocha Moya ha rechazado las acusaciones y sostiene que son falsas y políticamente motivadas.
Su regreso ocurre mientras continúa la polémica sobre las investigaciones relacionadas con el mandatario y en un momento particularmente delicado para Sinaloa, donde también ha cobrado relevancia la detención de Fausto Corrales, considerado una pieza importante para esclarecer los acontecimientos relacionados con Héctor Melesio Cuén y el presunto secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada.
Rocha retoma el poder tras casi cuatro meses de ausencia
Rocha Moya anunció que concluyó la licencia temporal que había solicitado en mayo y retomó formalmente sus funciones como gobernador.
Durante su ausencia, Yeraldine Bonilla Valverde ocupó de manera interina la gubernatura. Con el regreso del mandatario, Bonilla volvió a desempeñar el cargo de secretaria general de Gobierno.
La reincorporación se produjo después de que el gobernador compareciera ante la Fiscalía General de la República (FGR) dentro de las investigaciones derivadas de los señalamientos provenientes de Estados Unidos.
Rocha Moya ha insistido en que no existe evidencia que demuestre las acusaciones formuladas en su contra y aseguró que vuelve al cargo con la conciencia tranquila.
¿Por qué había pedido licencia Rubén Rocha?
El 1 de mayo, Rocha Moya pidió separarse temporalmente de la gubernatura luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo señalara por presuntos vínculos con integrantes del Cártel de Sinaloa.
Los señalamientos estadounidenses apuntaban a una supuesta colaboración entre funcionarios y organizaciones criminales, incluyendo acusaciones de apoyo político, protección e intercambio de favores.
El señalamiento contra Rocha Moya fue particularmente relevante porque se trataba de un gobernador en funciones.
El mandatario negó categóricamente las acusaciones y sostuvo que se trataba de una ofensiva política.
Su solicitud de licencia fue presentada, según explicó entonces, para no interferir con las investigaciones de la FGR y permitir que las autoridades mexicanas revisaran la información proporcionada por Estados Unidos.
La FGR mantuvo abierta la investigación
Uno de los elementos centrales alrededor del regreso de Rocha Moya es que la investigación no debe confundirse con una exoneración definitiva.
La Secretaría de Gobernación aclaró este viernes que la reincorporación del mandatario fue una decisión personal y que corresponde a la FGR proporcionar información sobre las investigaciones que permanecen abiertas.
Es decir, el regreso al cargo no significa necesariamente que todas las pesquisas hayan concluido.
El gobierno federal ha mantenido una postura de cautela frente a las acusaciones estadounidenses, mientras que Rocha Moya ha defendido públicamente su inocencia.
Sheinbaum se deslinda de la decisión
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su gobierno han evitado presentar el regreso de Rocha Moya como una determinación del Ejecutivo federal.
La Secretaría de Gobernación sostuvo que la reincorporación fue de “carácter personal”, por lo que el mandatario decidió concluir la licencia y regresar a sus funciones.
La aclaración resulta políticamente relevante porque el regreso del gobernador ocurre dentro de Morena y en medio de una controversia que también involucra la relación entre México y Estados Unidos.
El regreso, además, generó críticas dentro del propio oficialismo. Ricardo Monreal recomendó a Rocha Moya reconsiderar su decisión y volver a solicitar licencia, al considerar que su reincorporación podría afectar la imagen de la presidenta y la relación con Estados Unidos.
El regreso ocurre mientras Sinaloa sigue bajo presión
La reincorporación de Rocha Moya no sucede en un escenario político tranquilo.
Sinaloa continúa marcado por la violencia asociada a las disputas entre grupos del Cártel de Sinaloa, mientras que las investigaciones federales han colocado nuevamente bajo los reflectores a funcionarios, políticos y personas relacionadas con acontecimientos ocurridos en julio de 2024.
Uno de los casos que mayor atención ha generado recientemente es la detención de Fausto Corrales, quien acompañó a Héctor Melesio Cuén durante buena parte del día en que fue asesinado.
Corrales también es considerado un testigo relevante para reconstruir las circunstancias en las que “El Mayo” Zambada habría sido secuestrado y trasladado a Estados Unidos.
La detención ocurrió prácticamente al mismo tiempo que Rocha Moya regresó al gobierno estatal, lo que vuelve a colocar los acontecimientos del 25 de julio de 2024 en el centro de la discusión política y judicial de Sinaloa.
Estados Unidos señaló a Rocha; el gobernador lo niega
El caso tiene además una dimensión binacional.
Estados Unidos ha sostenido acusaciones contra Rocha Moya relacionadas con el Cártel de Sinaloa, mientras que el mandatario mexicano rechaza cualquier vínculo con organizaciones criminales.
De acuerdo con Reuters, las autoridades estadounidenses lo señalaron por presuntamente conspirar con la facción de Los Chapitos, incluyendo acusaciones de favorecer actividades de narcotráfico a cambio de sobornos y apoyo político. Rocha ha negado las acusaciones.
Hasta ahora, el gobierno mexicano no ha procedido contra el gobernador con base únicamente en esos señalamientos estadounidenses.
El regreso de Rocha Moya, por ello, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que seguirá acompañando a su administración: ¿qué ocurrirá con las investigaciones si la FGR determina posteriormente que existen elementos para proceder?
Rocha vuelve al gobierno en medio de cuestionamientos
El gobernador retomó sus funciones y comenzó nuevamente a encabezar reuniones con integrantes de su gabinete.
Sin embargo, su regreso difícilmente representa el cierre de la polémica.
Por el contrario, la decisión reabre el debate sobre la relación entre política y crimen organizado en Sinaloa, la cooperación judicial entre México y Estados Unidos y el alcance de las investigaciones contra funcionarios mexicanos señalados desde Washington.
Mientras Rocha Moya sostiene que las acusaciones carecen de sustento, la FGR mantiene investigaciones abiertas y el gobierno federal insiste en que su regreso fue una decisión personal.
Así, Rubén Rocha Moya vuelve a gobernar Sinaloa después de 112 días de ausencia, pero lo hace con los señalamientos estadounidenses todavía como una sombra sobre su administración.