“¡Mi vida, mi muerte, mi decisión!”: pacientes salen a las calles de CDMX por la eutanasia
Pacientes con enfermedades incurables marcharon en CDMX para exigir la legalización de la eutanasia y el derecho a decidir sobre el final de su vida.
Por Mario Victorino
Con las consignas “¡Mi cuerpo, mi vida!” y “¡Mi vida, mi muerte, mi decisión!”, decenas de personas que enfrentan enfermedades incurables, así como familiares y acompañantes, realizaron en la Ciudad de México la primera marcha para exigir la legalización de la eutanasia.
La movilización tuvo como punto de partida el Palacio de Bellas Artes y avanzó hacia las instancias donde los participantes buscan que su demanda sea discutida y eventualmente convertida en legislación.
Durante la jornada, pacientes y familiares entregaron al Congreso de la Ciudad de México, al gobierno capitalino y a la Presidencia de la República los resultados de encuestas y de una consulta impulsada por la Secretaría de Salud, además de una propuesta legislativa para regular la eutanasia tanto en el ámbito federal como local.
La protesta colocó en las calles una discusión que durante años ha generado debate en México: el derecho de las personas con enfermedades incurables a decidir sobre el final de su vida.
“Mi vida, mi muerte, mi decisión”
Las consignas marcaron el recorrido de los manifestantes, muchos de ellos pacientes que enfrentan padecimientos graves e incurables.
“¡Mi vida, mi muerte, mi decisión!”, gritaron durante la marcha.
La movilización tuvo además una particularidad: quienes participaron permanecieron atentos a las condiciones de salud de sus compañeros.
Ante la posibilidad de que alguno de los pacientes se sintiera mal durante el recorrido debido a sus padecimientos, los participantes estaban dispuestos a auxiliarlo y acompañarlo.
La escena reflejó uno de los principales argumentos de quienes impulsan la legislación: que el debate sobre la eutanasia debe partir de las experiencias y necesidades de quienes enfrentan enfermedades que pueden generar sufrimiento permanente.
“No se pretende impulsar la muerte, sino humanizarla”
Samara Martínez, quien enfrenta insuficiencia renal crónica terminal y es impulsora de la denominada Ley Trasciende, afirmó que la demanda ha sido resultado de años de lucha.
La activista sostuvo que el objetivo de la iniciativa no es impulsar la muerte, sino buscar una manera de humanizar el proceso de morir para quienes enfrentan enfermedades incurables.
La propuesta busca colocar en el centro de la discusión la autonomía de los pacientes y su posibilidad de tomar decisiones sobre las circunstancias en las que desean enfrentar el final de su vida.
Para quienes participaron en la marcha, el debate no debería reducirse a una discusión política, sino considerar las experiencias de las personas que viven diariamente con enfermedades graves.
Pacientes exigen que el Congreso escuche su propuesta
Durante la movilización, los participantes entregaron información y propuestas a autoridades y legisladores con la intención de impulsar una discusión formal sobre la eutanasia.
Entre los documentos entregados se encuentran resultados de encuestas y de una consulta impulsada por la Secretaría de Salud, así como una iniciativa para que el tema sea legislado tanto a nivel federal como en la Ciudad de México.
Los manifestantes buscan que estas propuestas sean analizadas por los congresos correspondientes y que se abra un proceso legislativo sobre el derecho a decidir al final de la vida.
“No es de un día para otro”
Martínez reconoció que conseguir una legislación en esta materia será un proceso largo.
Afirmó que la aprobación de una ley “no es de un día para otro”, pero criticó que, desde su perspectiva, tanto autoridades como algunos legisladores no han dado la importancia suficiente a la demanda.
La impulsora de la Ley Trasciende señaló que durante años han buscado que el tema sea escuchado y discutido por las instituciones.
“Han hecho oídos sordos a esta ley”, sostuvo, al cuestionar la falta de avances que, según afirmó, ha enfrentado la propuesta.
La eutanasia vuelve al debate público en México
La marcha representa un nuevo capítulo en la discusión sobre la eutanasia en México.
Quienes respaldan su legalización sostienen que las personas que enfrentan enfermedades incurables deberían tener mecanismos legales que les permitan tomar decisiones sobre el final de su vida bajo determinadas condiciones y con garantías.
El tema, sin embargo, también genera debates jurídicos, médicos, éticos y sociales, particularmente en torno a la protección de las personas vulnerables, el consentimiento informado y las condiciones bajo las cuales podría aplicarse una eventual legislación.
Por ello, los participantes de la marcha buscan que el Congreso abra una discusión amplia que permita definir las reglas y salvaguardas necesarias.
Una demanda que salió a las calles
Desde Bellas Artes, pacientes y familiares llevaron su exigencia por las calles de la capital.
“¡Mi cuerpo, mi vida!” fue una de las consignas que resumió el reclamo de los manifestantes: que las personas que enfrentan enfermedades incurables tengan voz en las decisiones relacionadas con su propio proceso de muerte.
La primera marcha por la legalización de la eutanasia en CDMX puso nuevamente el tema sobre la mesa y llevó al espacio público una exigencia que sus impulsores aseguran que mantienen desde hace años.
Ahora buscan que las propuestas entregadas a las autoridades se traduzcan en una discusión legislativa y, eventualmente, en una regulación que permita a México avanzar en el debate sobre el derecho a decidir al final de la vida.