Liga MX vs. Senado: así comenzó la batalla por recuperar el ascenso y descenso
El ascenso y descenso de la Liga MX llega al Senado: iniciativa busca obligarlo por ley mientras crece la polémica entre clubes y aficionados.
Por Mario Victorino
El ascenso y descenso en el futbol mexicano volvió al centro del debate después de que el Senado de la República recibió una iniciativa para establecer por ley mecanismos de promoción y pérdida de categoría en las competencias deportivas profesionales.
La discusión ocurre mientras la Liga MX mantiene suspendido el ascenso y descenso con la Liga de Expansión MX. El reglamento vigente para la temporada 2026-2027 establece que los clubes de Primera División no descenderán y que los equipos de Expansión tampoco ascenderán.
La decisión ha provocado protestas de clubes, futbolistas y aficionados, además de abrir frentes legales y regulatorios. En septiembre, el Senado entró formalmente en la discusión con una propuesta que busca que el mérito deportivo sea un principio obligatorio para determinar la movilidad entre categorías.
¿Cómo funciona actualmente la Liga MX?
Para entender la controversia hay que distinguir entre la clasificación al campeonato y el sistema de cociente.
La Liga MX tiene 18 equipos y cada club disputa 17 partidos durante la fase regular. Los puntos obtenidos determinan la Tabla General.
Una victoria otorga tres puntos, un empate uno y una derrota ninguno.
Al finalizar la fase regular, los equipos que terminan entre los lugares 1 y 6 avanzan directamente a los cuartos de final.
Los clubes que ocupan las posiciones 7 a 10 deben disputar el Play-In para obtener los dos boletos restantes a la Liguilla.
Los equipos del 11 al 18 quedan eliminados del torneo.
Así funciona el Play-In
El Play-In determina a los equipos que ocuparán los lugares 7 y 8 de la Liguilla.
El séptimo lugar enfrenta al octavo. El ganador obtiene un boleto directo a cuartos de final.
El noveno se enfrenta al décimo. El perdedor queda eliminado, mientras que el ganador obtiene otra oportunidad.
Posteriormente, el perdedor del duelo entre séptimo y octavo enfrenta al ganador del partido entre noveno y décimo. El vencedor obtiene el último boleto a cuartos.
De esta manera, 10 equipos pueden aspirar al título al terminar la fase regular, aunque solamente ocho disputarán la Liguilla.
¿Cómo se juega la Liguilla?
Los ocho clasificados se ordenan del primero al octavo y se enfrentan de la siguiente manera:
1.º vs 8.º
2.º vs 7.º
3.º vs 6.º
4.º vs 5.º
Los cuartos de final y las semifinales se disputan a ida y vuelta.
En caso de empate en el marcador global, avanza el equipo que terminó mejor colocado en la fase regular.
La final también se juega a dos partidos, pero existe una diferencia: si el marcador global termina empatado después del tiempo reglamentario, se disputa tiempo extra y, de ser necesario, penales.
Por eso, terminar más arriba en la clasificación puede proporcionar una ventaja durante la Liguilla, pero no garantiza el campeonato.
¿Qué papel tiene actualmente el cociente?
El cociente no sirve para determinar al campeón ni para definir quién entra al Play-In.
Su función histórica estuvo relacionada con el descenso y, tras la suspensión de este mecanismo, con las sanciones económicas a los clubes peor posicionados.
La fórmula básica consiste en dividir los puntos obtenidos entre los partidos disputados:
Puntos obtenidos ÷ partidos disputados = cociente
Antes de la suspensión del descenso, el equipo con el peor cociente era el que perdía la categoría.
Ahora el escenario es diferente: el último lugar de la Liga MX no desciende a Expansión.
La temporada 2026-2027 incluso quedó reglamentada sin ascenso ni descenso entre ambas categorías.
Así, un equipo puede terminar en el último lugar de la clasificación y continuar en Primera División la siguiente temporada.
¿Por qué desapareció el ascenso y descenso?
La suspensión comenzó en 2020, cuando la Liga MX decidió transformar el antiguo Ascenso MX en la actual Liga de Expansión MX.
La medida fue presentada originalmente en el contexto de los problemas económicos que enfrentaban varios clubes y del impacto de la pandemia.
El sistema que se planteó como una suspensión temporal terminó prolongándose durante seis años. En julio de 2026, el nuevo reglamento de la Liga MX estableció que, a partir de la temporada 2026-2027, ya no habría movilidad deportiva entre Liga MX y Expansión.
La decisión reavivó el reclamo de los equipos de la segunda categoría.
El conflicto llega al Senado
El 21 de septiembre se realizó en el Senado el conversatorio “Fuera de Lugar: ¿Por qué es injusto cancelar el ascenso y descenso en el futbol?”, con participación de representantes de clubes de Expansión, futbolistas, abogados y legisladores.
La FMF y la Liga MX fueron invitadas, pero sus representantes no acudieron al encuentro, de acuerdo con la cobertura de La Jornada.
El coordinador de Movimiento Ciudadano en el Senado, Clemente Castañeda, anunció que presentaría una iniciativa para incorporar el mérito deportivo entre las obligaciones que deben cumplir las asociaciones deportivas nacionales.
La propuesta fue presentada con respaldo de legisladores de distintos grupos parlamentarios y plantea modificar la Ley General de Cultura Física y Deporte.
¿Qué plantea la iniciativa?
El proyecto busca que, cuando existan dos o más categorías profesionales dentro de una estructura deportiva, las asociaciones correspondientes establezcan mecanismos de ascenso y descenso.
Uno de los puntos centrales es que el mérito deportivo sea el criterio principal para determinar qué equipos ascienden, descienden o permanecen en determinada categoría.
También plantea que las reglas sean objetivas, claras, transparentes y públicas, además de impedir barreras de acceso que sean consideradas injustificadas.
El proyecto contempla que las asociaciones deportivas tengan un plazo para adecuar sus reglamentos una vez que la reforma entre en vigor.
Sin embargo, la iniciativa no significa que el ascenso y descenso hayan regresado ya a la Liga MX. Primero debe seguir el proceso legislativo correspondiente, ser discutida en comisiones y, en su caso, avanzar hacia su aprobación y publicación.
El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier, señaló que el debate debe incluir a los equipos y que también habrá que considerar los procesos que actualmente se encuentran abiertos ante el Tribunal Arbitral del Deporte y la autoridad antimonopolios.
Clubes de Expansión llevan el reclamo a distintas instancias
La discusión legislativa se suma a otros procedimientos.
Seis clubes de Expansión —Leones Negros, Atlético La Paz, Atlético Morelia, Cancún FC, Mineros de Zacatecas y Venados— han llevado el reclamo ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo para exigir el restablecimiento del mérito deportivo.
La Asociación Mexicana de Futbolistas Profesionales también cuestionó la forma en que se tomó la decisión y señaló que la eliminación del ascenso y descenso tiene consecuencias para la certidumbre laboral de los jugadores.
Por su parte, el presidente de Leones Negros, Alberto Castellanos, expuso ante senadores las dificultades que, según su versión, enfrentaron los clubes que recurrieron al TAS. Sus señalamientos sobre presuntas represalias son acusaciones de un representante de uno de los clubes involucrados, no hechos establecidos judicialmente.
También existe una investigación por posibles prácticas monopólicas
El conflicto tomó otra dimensión cuando la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) abrió una investigación de oficio por posibles prácticas monopólicas en el futbol profesional mexicano.
La investigación está relacionada con los cuestionamientos sobre la cancelación del ascenso y descenso y posibles problemas de competencia dentro del mercado del futbol profesional. La autoridad aún debe realizar su investigación y determinar si existe alguna conducta sancionable.
Esto significa que el tema actualmente se desarrolla en distintos frentes: el legislativo, el deportivo, el judicial/arbitral y el regulatorio en materia de competencia económica.
Las redes sociales también se convirtieron en escenario de protesta
La eliminación definitiva del ascenso y descenso provocó una fuerte reacción entre aficionados.
En julio, después de que la Liga MX publicó su reglamento para la temporada 2026-2027, circularon en redes sociales convocatorias para no acudir a los partidos de las primeras jornadas del Apertura 2026, bajo consignas relacionadas con el peso de los aficionados y el consumo en los estadios.
Clubes de Expansión también utilizaron sus redes sociales para manifestar su inconformidad, mientras jugadores difundieron un posicionamiento en el que reclamaron que se recuperara la posibilidad de subir a Primera División por resultados deportivos.
La controversia incluso alcanzó a periodistas y narradores deportivos.
El 23 de septiembre, Christian Martinoli publicó en X una serie de propuestas para modificar el futbol mexicano. Entre ellas incluyó el regreso del ascenso y descenso mediante una tabla general anual, con dos descensos y una promoción a ida y vuelta.
Su postura se produjo después de que en redes sociales algunos usuarios cuestionaran que no se hubiera pronunciado sobre el tema.
Otro de los comunicadores que ha intervenido en la discusión es David Faitelson, quien criticó públicamente a los propietarios de los clubes y sostuvo que los aficionados habían recibido durante años la expectativa de que el ascenso y descenso regresaría. Sus declaraciones representan su valoración personal del conflicto y no constituyen una conclusión oficial sobre las decisiones de los clubes.
¿Qué dicen quienes quieren recuperar el ascenso?
El argumento central de los clubes y futbolistas que respaldan el regreso es el mérito deportivo: un equipo debería tener la posibilidad de llegar a la máxima categoría si obtiene los resultados necesarios y cumplir las condiciones establecidas para competir.
También sostienen que la ausencia de ascenso reduce los incentivos deportivos para los clubes de Expansión y limita las posibilidades de crecimiento de futbolistas, instituciones y ciudades.
Durante el conversatorio del Senado, representantes de los clubes defendieron precisamente la necesidad de recuperar una ruta deportiva hacia Primera División.
¿Y cuál es el problema para la Liga MX?
El debate también involucra las condiciones que debería cumplir un club para competir en Primera División.
La Liga MX ha establecido requisitos relacionados con infraestructura, seguridad, finanzas y certificación. El proyecto impulsado desde el Senado cuestiona que esos requisitos deban ser objetivos, transparentes y aplicarse sin convertirse en barreras injustificadas para los equipos que obtengan el derecho deportivo.
En otras palabras, el posible regreso del ascenso no implicaría necesariamente que cualquier club pueda subir únicamente por ganar un campeonato: seguirían siendo relevantes las condiciones para participar en una competencia profesional. El punto en disputa es quién establece esas condiciones, cómo se aplican y hasta dónde pueden limitar el mérito deportivo.
El futbol mexicano entra en una nueva etapa del debate
La situación actual presenta una contradicción: mientras el reglamento de la Liga MX para 2026-2027 mantiene cerrada la movilidad entre Primera División y Expansión, el Senado busca modificar la legislación para establecer mecanismos obligatorios de ascenso y descenso en las estructuras deportivas profesionales.
Por ahora, ninguna de las dos cosas se ha resuelto definitivamente.
La Liga MX mantiene su formato de competencia con 18 equipos, Play-In y Liguilla, mientras que los últimos lugares no enfrentan descenso deportivo.
Al mismo tiempo, el Senado abrió una vía legislativa que podría modificar las reglas de fondo, mientras los clubes de Expansión mantienen recursos ante instancias deportivas y la Comisión Nacional Antimonopolio analiza posibles problemas de competencia.
El resultado dependerá de lo que ocurra en el proceso legislativo, de los procedimientos deportivos y regulatorios en curso y de las reglas que finalmente se establezcan para las distintas categorías.
Lo que comenzó en 2020 como una suspensión del ascenso y descenso se convirtió, seis años después, en una disputa que ya involucra a clubes, jugadores, aficionados, directivos, legisladores y autoridades de competencia.