Groenlandia defiende su soberanía frente a presiones de Washington

Groenlandia rechazó el plan de Estados Unidos para apoderarse de su territorio ártico. El gobierno de Nuuk reafirmó su soberanía y fortaleció su alianza con la OTAN, respaldado por países europeos que consideran estratégico el control de la región frente a tensiones globales.

masclaro.mx
today 13/01/2026

Por Mario Victorino

 

El Ártico se ha convertido en un escenario clave de disputa geopolítica. Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, posee vastos recursos minerales y una ubicación estratégica en las rutas marítimas del norte. Estados Unidos ha manifestado su interés en controlar la isla, lo que generó un rechazo inmediato por parte del gobierno local y de Dinamarca.

 

Postura de Groenlandia

El gobierno de Nuuk respondió con firmeza. El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, declaró: “Groenlandia no está en venta ni será objeto de negociación. Nuestra soberanía es incuestionable y permaneceremos dentro del marco de la OTAN”.

Además, añadió: “La defensa de nuestro territorio es un compromiso con nuestra población y con nuestros aliados europeos. No aceptaremos presiones externas que busquen alterar nuestro estatus político”.

 

Respaldo europeo

La negativa de Groenlandia fue respaldada por países como Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y Reino Unido. En un comunicado conjunto, líderes europeos señalaron: “El Ártico es estratégico para la seguridad global y cualquier intento unilateral de apropiación es inaceptable. Europa respalda la soberanía de Groenlandia y su alianza con Dinamarca”.

 

Implicaciones geopolíticas

El rechazo de Groenlandia tiene múltiples consecuencias. Por un lado, reafirma la soberanía de la isla y su papel dentro de la OTAN. Por otro, marca un precedente en la defensa de territorios estratégicos frente a presiones externas. Además, resalta la importancia de los recursos naturales de la región, como las tierras raras, fundamentales para la industria tecnológica.

 

Escenario futuro

La disputa por Groenlandia refleja el creciente interés de las potencias en el Ártico. Mientras Estados Unidos busca ampliar su influencia, Europa y la OTAN refuerzan su presencia para garantizar la estabilidad. Analistas internacionales advierten que “el Ártico se perfila como uno de los principales puntos de competencia geoestratégica del siglo XXI”.