Desde el Monumento a la Revolución, presidente de la SCJN envía mensaje sobre la reforma judicial
Hugo Aguilar afirmó que las reformas judicial y electoral buscan consolidar la elección popular de jueces y magistrados rumbo a 2028.
Por Mario Victorino
El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar Ortiz, aseguró que las recientes reformas judicial y electoral impulsadas por el gobierno federal tienen como objetivo consolidar el nuevo modelo de impartición de justicia aprobado en 2024 y fortalecer las condiciones para la elección popular de jueces, magistrados y ministros prevista para 2028.
Las declaraciones fueron realizadas durante su asistencia al acto de rendición de cuentas encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el Monumento a la Revolución, donde miles de simpatizantes se congregaron para conmemorar el segundo aniversario de la victoria electoral de la mandataria.
Reforma judicial entra en una nueva etapa
Aguilar Ortiz sostuvo que los cambios legislativos actualmente en discusión forman parte de un proceso de consolidación institucional que busca perfeccionar los mecanismos establecidos en la reforma constitucional aprobada en 2024.
De acuerdo con el presidente de la Corte, el objetivo principal es garantizar que la ciudadanía cuente con mejores herramientas para participar en la designación de integrantes del Poder Judicial mediante el voto directo.
“La importancia de estas reformas es consolidar el proceso rumbo a 2028”, señaló el ministro al referirse a los ajustes planteados en materia judicial y electoral.
Sus declaraciones se producen en un contexto en el que continúan los debates sobre la implementación práctica del nuevo sistema de elección popular de juzgadores.
La elección judicial de 2028 en el centro del debate
La reforma judicial aprobada en 2024 transformó de manera profunda la estructura del Poder Judicial mexicano al establecer que diversos cargos jurisdiccionales serían definidos mediante el voto ciudadano.
Para sus promotores, el nuevo esquema permitirá una mayor democratización de la justicia, fortalecerá la rendición de cuentas y reducirá la distancia histórica entre tribunales y ciudadanía.
Sin embargo, sus críticos sostienen que el modelo podría generar riesgos de politización dentro del sistema judicial y afectar la independencia de jueces y magistrados.
Ante estas posiciones encontradas, Hugo Aguilar consideró que las reformas complementarias buscan precisamente dar certeza jurídica y operativa al proceso electoral judicial programado para 2028.
Presencia en el acto de Sheinbaum genera atención política
La asistencia del presidente de la Suprema Corte al evento encabezado por Claudia Sheinbaum llamó la atención de diversos sectores políticos debido al contexto de transformación institucional que atraviesa el Poder Judicial.
El acto reunió a miles de personas en el Monumento a la Revolución y sirvió como plataforma para que la presidenta presentara un balance de sus primeros 20 meses de gobierno.
La presencia de Aguilar Ortiz fue interpretada por algunos observadores como una muestra de acompañamiento institucional durante una etapa clave de implementación de la reforma judicial.
Reforma electoral complementará cambios judiciales
Según explicó el ministro, las modificaciones en materia electoral también forman parte de la estrategia para fortalecer la organización y desarrollo de las futuras elecciones judiciales.
El objetivo sería facilitar la participación ciudadana, simplificar procedimientos y garantizar condiciones adecuadas para que millones de mexicanos puedan ejercer su voto en la renovación de cargos judiciales.
La elección de 2028 será considerada una de las pruebas más importantes para el nuevo modelo impulsado por la Cuarta Transformación, debido a que representará la consolidación definitiva de los cambios constitucionales aprobados durante los últimos años.
Un proceso que seguirá generando debate
Las declaraciones de Hugo Aguilar llegan en un momento en el que persisten opiniones divididas sobre el futuro del Poder Judicial mexicano.
Mientras el gobierno federal y Morena defienden la reforma como una medida para democratizar la justicia y combatir privilegios, sectores de oposición, especialistas y organizaciones civiles mantienen cuestionamientos sobre sus posibles efectos en la independencia judicial.
Lo cierto es que, a poco más de dos años de la elección prevista para 2028, el debate sobre la transformación del sistema judicial mexicano continúa abierto y promete mantenerse como uno de los temas centrales de la agenda política nacional.