Caída de nubosidad acelera el calentamiento global

La pérdida de nubes acelera el calentamiento global. Expertos alertan sobre más calor extremo, sequías e impactos climáticos en México y el mundo.

masclaro.mx
today 26/06/2026

Por Alejandro Ramos Magaña

 

Desde el año 2000, la Tierra ha perdido entre 1.5% y 3% de sus nubes de tormenta y las que quedan se desplazan hacia los polos. El fenómeno, documentado en junio de 2025 por el Centro de Excelencia para el Clima del Siglo XXI de la Universidad de Monash, en Australia, está amplificando el calentamiento global: con menos nubes que reflejen la luz solar, el planeta absorbe más radiación y los récords de calor son cada vez más frecuentes.

Las observaciones satelitales muestran que la contracción de la nubosidad se asocia al cambio climático y a vientos que se debilitan, un efecto que el Premio Nobel de Química 1995 Mario Molina ya advertía en 2001. A esto se suma la expansión de los trópicos y el corrimiento de los sistemas de tormentas hacia el norte y el sur. El resultado es un círculo de retroalimentación: menos nubes, más calor, y ese calor reduce aún más la nubosidad.

Los científicos advierten que en 2026 se mantiene el mismo escenario con menos nubosidad.

 

EL PULSO DEL PLANETA

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que la temperatura media seguirá en ascenso en la mayoría de las regiones terrestres y oceánicas. Aunque la energía que emite el Sol no ha aumentado en más de 30 años, la quema de petróleo, carbón y gas natural eleva los gases de efecto invernadero y dispara la temperatura. En los últimos 55 años, los extremos climáticos han dejado más de 11,000 desastres, 2 millones de muertes y pérdidas por 4 billones de dólares.

 

2025, TERCER AÑO MÁS CALIENTE

El año 2025 cerró con una temperatura promedio global de 14.97°C, según Copernicus, apenas 0.13°C por debajo del récord de 2024. Es el tercer año más cálido desde 1880 y confirma que el planeta ya superó +1.5°C respecto a la era preindustrial. Investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM advierten que, de mantenerse la quema de fósiles, el aumento podría llegar a 3-5°C en 50 años, un escenario catastrófico para la biodiversidad.

 

MÉXICO VULNERABLE

El Acuerdo de París (2015), firmado por 195 países más la Unión Europea busca limitar el calentamiento a 1.5°C. Sin embargo, México mantiene su apuesta por carbón, combustóleo (altamente contaminante), y gas para generar electricidad, y ha frenado proyectos eólicos y solares. Además, construyó la refinería Olmeca Dos Bocas con lo que privilegió el uso de combustibles fósiles. La política mexicana se enfoca al calentamiento global.

El país pierde 155 mil hectáreas de bosque al año por tala ilegal, incendios e invasiones, según Semarnat, y enfrenta desabasto y contaminación de agua. Los programas de restauración, advierten expertos, carecen de personal y presupuesto.

Por cada grado que sube la temperatura, la atmósfera retiene 7% más vapor de agua. Eso explica lluvias torrenciales breves que saturan drenajes diseñados hace más de cinco de 
décadas, como ocurre en el Valle de México. La OMM estima que hacia 2030 los daños por tormentas, sequías e incendios podrían costar 20,000 millones de dólares anuales.

Rectificar la política energética, detener la deforestación y acelerar la adaptación ya no son opciones ambientales: son condiciones para reducir muertes, proteger cosechas y garantizar agua. El retroceso ambiental, hoy, se mide en vidas y pesos.