Desastre climático

Ya no queda duda de que el cambio climático se ha convertido en uno de los mayores retos ambientales a escala global.

masclaro.mx
today 23/10/2026

Por Alejandro Ramos Magaña

 

Ya no queda duda de que el cambio climático se ha convertido en uno de los mayores retos ambientales a escala global.

Hace casi una año, el martes 4 de noviembre de 2025, la ONU lanzó la advertencia más cruda de la década, y que no ha cambiado al cierre de 2026. No fue el Secretario General del
organismo, António Guterres improvisando. Fue el Emissions Gap Report 2025: Off Target del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA): el mundo superará el límite de 1.5°C en los próximos 10 años. El rebase es ya inevitable, a más tardar a principios de la década de 2030.

Desde hace más de 25 años la comunidad científica multiplicó las alertas sobre la alteración química de la atmósfera por gases de efecto invernadero. Hoy la alerta es verificación.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que 2024 fue el año más caliente jamás registrado, con 1.55°C por encima del nivel preindustrial, la primera vez que se rompe el umbral de 1.5°C en un año completo. Y no fue solo temperatura: la concentración de dióxido de carbono (CO2) tocó récord histórico de 423.9 ppm en 2024, con un aumento anual de 3.5 ppm, el mayor desde que hay mediciones en 1957. Y la tendencia a la alza continuará, prevén los científicos.

El Secretario General António Guterres lo resumió así: "Científicos nos dicen que un rebase temporal de 1.5 grados es ahora inevitable [...] No es razón para rendirse. Es razón para acelerar".

¿Por qué fallamos? El PNUMA es claro: las emisiones globales subieron 2.3% en 2024 hasta 57.7 gigatoneladas. Solo 60 países, que representan 63% de las emisiones, presentaron nuevas metas a 2035. Incluso si se cumplen todas las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), actuales, el planeta va hacia 2.3 a 2.5°C este siglo, frente a 2.6-2.8°C del año 2025. La mejora real es marginal: 0.1°C es por cambio metodológico y otro 0.1°C se cancela por la salida anunciada del Acuerdo de París de Estados Unidos, el 27 de enero de 2026. Y cabe señalar que en su primer periodo de Donald Trump, en 2017; Joe Biden como presidente en 2021 se reincorporó.

Y cabe destacar que el gobierno de Trump calificó el Acuerdo de París, de 2015, de "estafa", ya que imponía cargas injustas a la economía estadounidense, priorizando la producción de combustibles fósiles y la independencia energética.

El 12 de diciembre de 2015, 195 países más la Unión Europea firmaron en París el acuerdo para no superar los 2°C y perseguir 1.5°C. Once años después, el balance es de incumplimiento sistemático.

Así se llegó a la Cumbre Climática COP30 en Belém, Brasil, del 10 al 21 de noviembre de 2025, Se vendió como la "COP de la verdad" y la "COP de implementación" en plena Amazonía. El resultado fue el Paquete de Belém o Mutirão, esfuerzo colectivo.

Tres avances y un fracaso estructural:

1.⁠ ⁠*Financiamiento: Se ratificó la meta de movilizar 1.3 billones de dólares anuales para 2035 para acción climática, con los países desarrollados a la cabeza, y triplicar financiamiento para adaptación.
2.⁠ ⁠Adaptación: Por primera vez se aprobaron 59 indicadores globales para medir adaptación.
3.⁠ ⁠Pérdidas y daños: Se confirmó la operatividad del fondo creado en COP28.
4.⁠ ⁠El fracaso: No hubo acuerdo vinculante para abandonar el uso de combustibles fósiles. A pesar de que más de 80 países pidieron una hoja de ruta, el texto final aprobado el 22 de noviembre de 2025 no contiene referencia explícita a los fósiles por la oposición del bloque árabe liderado por Arabia Saudita. La Unión Europea protestó, sin repercusión mayor. La presidencia brasileña solo lanzó hojas de ruta voluntarias fuera del texto oficial.

El mensaje de Belém es brutalmente honesto: el multilateralismo persiste, pero avanza a un ritmo muy inferior al que exige la ciencia.

 

EL DESAFÍO CLIMÁTICO PARA MÉXICO

De 2011 a 2024 se registraron las temperaturas más altas de la historia. No es variabilidad natural. Es la huella humana. La Organización Meteorológica Mundial advierte que sumideros naturales de carbono -océanos y bosques- se están volviendo menos efectivos, creando un ciclo vicioso.

Mientras Suecia, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Costa Rica, Uruguay y otros 7 países ya superaron los combustibles fósiles en su matriz eléctrica, México sigue la tendencia atrasada que hemos denunciamos: combustóleo altamente contaminante en las termoeléctricas, como se sigue utilizando en la planta más grande de México: Tula (entre las 276 del país); así como carbón y gas natural en la mayoría de los complejos, más la refinería Olmeca-Dos Bocas, que sigue impactando al ambiente con emisiones de metano, partículas suspendidas menores a 2.5 micras-PM2.5, dióxido de azufre, dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno y metales pesados, entre ellos mercurio.

Los meteorólogos pronostican sequía severa prolongada hasta 2027, iniciada en 2019. Los santuarios de la mariposa monarca en Estado de México y Michoacán reportan alteraciones reproductivas por calor extremo.

Aquí entra la tesis de este año: no es un problema tecnológico, es de diseño institucional. Como se ha documentado con Hong Kong y China continental, castigar con campañas no sirve si el diseño permite comprar el privilegio de contaminar. El "dinero de acceso" que compra crecimiento a corto plazo es como el modelo de la Termoeléctrica Tula, Hidalgo, energía barata a cambio de 1,710 muertes prematuras en promedio al año y más de 3 mil millones de dólares en costo de salud.

La eliminación de carbón y combustóleo no es agenda ambientalista. Es agenda de Estado de derecho.

El mundo ya superó 1.5°C en 2024. El PNUMA dice que superaremos el promedio multidecadal en esta década. Si no aceleramos descarbonización, el escenario de 3°C en 2050 que advertía la ONU deja de ser advertencia y se vuelve destino, y tal vez catastrófico.