TV Azteca va a concurso mercantil por deuda asfixiante y debilidad financiera
TV Azteca entra a concurso mercantil por deudas millonarias y crisis financiera. Conoce qué pasará con la televisora de Ricardo Salinas Pliego aquí.
Por Mario Victorino
La segunda televisora más grande de México, TV Azteca, ha iniciado formalmente un proceso de concurso mercantil. La medida surge como respuesta a una prolongada crisis de liquidez y la presión insostenible de sus acreedores en Estados Unidos, quienes llevan meses exigiendo el pago de bonos vencidos por cientos de millones de dólares.
Esta decisión marca uno de los momentos más críticos para la empresa propiedad de Ricardo Salinas Pliego, que ha visto mermada su capacidad financiera frente a un mercado publicitario cada vez más volcado a las plataformas digitales y una estructura de deuda que se volvió impagable.
El origen del colapso: Los bonos de 2024
El conflicto central radica en una deuda de aproximadamente 400 millones de dólares en bonos no garantizados. Desde hace más de dos años, TV Azteca dejó de pagar intereses, argumentando que la pandemia de COVID-19 y la reestructuración del mercado de medios afectaron drásticamente sus ingresos.
A pesar de los intentos de la empresa por negociar una prórroga, los tenedores de bonos en Nueva York endurecieron su postura, llevando el caso incluso ante tribunales estadounidenses antes de que la televisora optara por la protección legal en México.
¿Qué significa el concurso mercantil para TV Azteca?
El concurso mercantil es una figura legal diseñada para empresas que no pueden cumplir con sus obligaciones de pago. Sus objetivos principales son:
- Suspender embargos: Evitar que los acreedores tomen el control de los activos de la empresa de manera desordenada.
- Reestructuración de deuda: Abrir un periodo de negociación bajo supervisión judicial para pactar nuevos plazos y montos.
- Continuidad operativa: Permitir que la televisora siga transmitiendo y generando ingresos mientras se resuelve el conflicto legal.
Desde la dirección de la empresa han declarado que esta medida no implica el cierre de la televisora, sino una "oportunidad estratégica" para sanear las finanzas y garantizar la viabilidad del negocio a largo plazo en un entorno competitivo "extremadamente complejo".
Debilidad financiera y cambio de hábitos
Más allá de la deuda, el problema de fondo es la debilidad financiera estructural. La caída en las ventas de publicidad tradicional ha golpeado con fuerza a la emisora. Analistas señalan que TV Azteca no ha logrado capitalizar la transición al streaming con la misma agresividad que su principal competidor, TelevisaUnivision, lo que ha dejado sus estados financieros en una situación de vulnerabilidad constante.
A esto se suman los constantes enfrentamientos públicos de su dueño, Ricardo Salinas Pliego, con las autoridades fiscales en México, lo que ha generado un clima de incertidumbre entre los inversionistas y una baja en la calificación crediticia de la empresa por parte de agencias internacionales.
El futuro de la señal del Ajusco
Por el momento, las transmisiones de sus canales principales (Azteca 7 y Azteca Uno) no se verán interrumpidas. Sin embargo, el proceso de concurso mercantil obligará a la empresa a un plan de austeridad severo y, posiblemente, a la venta de activos no estratégicos o la reducción de su plantilla laboral.
El desenlace de este proceso judicial determinará si TV Azteca logra reinventarse o si se verá obligada a una liquidación que cambiaría para siempre el panorama de las telecomunicaciones en México.