¿Por qué colapsaron tantos edificios en La Guaira tras el terremoto?

¿Por qué colapsaron tantos edificios en La Guaira? Estas son las causas geológicas y estructurales de la tragedia en Venezuela.

masclaro.mx
today 02/07/2026

Por Mario Victorino

 

La imagen de edificios reducidos a montañas de concreto en La Guaira se convirtió en uno de los símbolos más dramáticos de la tragedia que vive Venezuela tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el pasado 24 de junio. Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, una de las preguntas que más se repite es por qué esta región sufrió un nivel de destrucción tan elevado.

Especialistas coinciden en que la devastación no fue consecuencia de un solo factor. La intensidad de los movimientos telúricos, la geología de la zona, la proximidad con una falla activa y las condiciones de parte de la infraestructura urbana se combinaron para provocar el colapso de numerosos edificios y dejar miles de personas afectadas.

 

El choque de dos placas tectónicas liberó una enorme cantidad de energía

Los sismos se originaron por el desplazamiento entre la Placa Sudamericana y la Placa del Caribe, dos estructuras geológicas cuyo movimiento constante acumula tensión durante años hasta liberarla de forma repentina.

Aunque los epicentros se localizaron en el estado de Yaracuy, cerca de San Felipe y Yumare, la ruptura del subsuelo fue lo suficientemente extensa para que las ondas sísmicas viajaran con gran intensidad hacia la franja costera del norte del país.

 

La Guaira se encuentra sobre una zona de alta actividad sísmica

Uno de los factores que explican el impacto en La Guaira es su cercanía con la Falla de San Sebastián, una de las estructuras tectónicas más activas de Venezuela.

Esta falla marca el límite entre la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana, por lo que la energía liberada durante los terremotos se concentró en una región donde el terreno ya presenta una elevada actividad geológica.

La ubicación geográfica convirtió a La Guaira en una de las zonas que recibió con mayor fuerza las ondas sísmicas, pese a no haber sido el lugar donde se registraron los epicentros.

 

El tipo de suelo también amplificó el movimiento

Además de la cercanía con la falla, las características del terreno influyeron en la magnitud de los daños.

En distintas áreas costeras predominan sedimentos y depósitos de materiales poco compactos que pueden amplificar las vibraciones generadas por un terremoto. Este fenómeno hace que el movimiento del suelo sea más intenso que en zonas asentadas sobre roca firme, aumentando el riesgo de colapso estructural.

 

La resistencia de los edificios fue otro factor determinante

Ingenieros y especialistas en estructuras señalan que la capacidad de un edificio para soportar un terremoto depende de diversos elementos, entre ellos el diseño estructural, los materiales utilizados, la antigüedad de la construcción y el cumplimiento de normas de ingeniería sísmica.

En un evento de gran magnitud como el registrado el 24 de junio, las edificaciones con deficiencias estructurales o construidas bajo reglamentos antiguos tienen mayores probabilidades de sufrir daños severos o incluso colapsar.

Las investigaciones que realicen las autoridades serán determinantes para establecer si existieron fallas específicas en algunos inmuebles.

 

Continúan las labores de rescate

Mientras equipos de emergencia siguen retirando escombros y buscando sobrevivientes, las autoridades también iniciarán peritajes para determinar las causas particulares del colapso de cada edificio.

Los resultados permitirán conocer con mayor precisión qué papel desempeñaron la intensidad del sismo, las condiciones del suelo y la calidad de las construcciones en una de las peores tragedias sísmicas registradas recientemente en Venezuela.