¡Se acabó la tregua! Canadá responde a Trump y la guerra de aranceles amenaza al T-MEC

Canadá responde a Trump con aranceles de hasta 50% por 20 mil mdd; la guerra comercial amenaza al T-MEC y suma nuevas tensiones.

masclaro.mx
today 26/08/2026

Por Mario Victorino

 

Canadá respondió a la ofensiva comercial de Donald Trump con aranceles de represalia por alrededor de 20 mil millones de dólares, en una nueva escalada de la guerra comercial entre ambos países.

El gobierno canadiense anunció que aplicará tarifas de entre 15 y 50 por ciento a determinados productos provenientes de Estados Unidos, en respuesta a los gravámenes impuestos por la administración de Trump.

Las nuevas medidas entrarán en vigor el 8 de septiembre, de acuerdo con el anuncio realizado por el primer ministro canadiense, Mark Carney.

La decisión profundiza la tensión entre dos de los principales socios comerciales de América del Norte y ocurre justo cuando Estados Unidos, México y Canadá deben prepararse para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

 

Canadá responde a los aranceles de Trump

El Ministerio de Finanzas de Canadá informó que los nuevos aranceles serán de 15, 25 y 50 por ciento y estarán dirigidos contra productos estadounidenses afectados previamente por los gravámenes aplicados por Washington bajo las secciones 338 y 232.

La tasa correspondiente a cada producto buscará igualar el arancel estadounidense aplicado al producto canadiense.

Con esta estrategia, Ottawa pretende responder de manera proporcional a las medidas adoptadas por Trump y ejercer presión sobre la administración estadounidense.

El gobierno canadiense dejó claro que la decisión no fue tomada como una iniciativa para iniciar el conflicto comercial, sino como una respuesta a las medidas de Washington.

El ministro de Finanzas canadiense, François-Philippe Champagne, sostuvo que su país debe defenderse cuando la integración económica entre ambas naciones es utilizada como una herramienta de presión.

 

¿Qué productos de Estados Unidos tendrán aranceles en Canadá?

Los aranceles de represalia afectarán una variedad de productos estadounidenses, entre ellos:

  • Acero.
  • Productos lácteos.
  • Electrodomésticos.
  • Productos electrónicos.
  • Equipos agrícolas.
  • Pasta.
  • Papel.

En conjunto, estos bienes representan aproximadamente 7.3 por ciento de las importaciones canadienses provenientes de Estados Unidos.

La selección de productos busca concentrar la respuesta canadiense en sectores que también han sido afectados por las medidas comerciales de Washington.

El objetivo es generar presión económica sin imponer necesariamente aranceles generalizados sobre todas las mercancías estadounidenses.

 

Canadá prepara ayuda de 5 mil 400 millones de dólares

Además de los aranceles de represalia, el gobierno canadiense anunció un paquete de apoyo económico de aproximadamente 5 mil 400 millones de dólares.

Los recursos estarán destinados a empresas y trabajadores que resulten afectados por las consecuencias de la disputa comercial.

La medida busca amortiguar el impacto que la guerra de aranceles puede generar sobre industrias vinculadas al comercio exterior y sobre los empleos que dependen de las exportaciones hacia Estados Unidos.

Canadá mantiene una de las relaciones comerciales más estrechas del mundo con su vecino del sur, por lo que cualquier incremento significativo de los costos comerciales puede tener efectos importantes sobre empresas y consumidores.

 

Mark Carney advierte sobre una situación sin precedente

El primer ministro Mark Carney anunció que las nuevas medidas comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre.

El gobierno canadiense considera que la situación representa un desafío extraordinario para la economía del país.

La respuesta también tiene un componente político, debido a que Washington y Ottawa mantienen una relación comercial profundamente integrada desde hace décadas.

Canadá depende ampliamente del mercado estadounidense para colocar sus productos, mientras que Estados Unidos también depende de las importaciones provenientes de Canadá en sectores estratégicos.

Por ello, una escalada prolongada podría terminar afectando a empresas de ambos lados de la frontera.

 

Trump amenaza con duplicar aranceles a automóviles canadienses

La respuesta de Ottawa llegó después de que Donald Trump impusiera nuevos gravámenes de 50 por ciento a productos canadienses.

Pero el conflicto podría crecer todavía más.

El presidente estadounidense adelantó que pretende duplicar los aranceles sobre los automóviles canadienses, pasando de 25 a 50 por ciento a partir del próximo año.

La amenaza resulta particularmente relevante debido al peso de la industria automotriz en el comercio entre ambos países.

Una tarifa de esa magnitud podría aumentar los costos de producción y comercialización de vehículos y componentes, además de generar presiones sobre las cadenas de suministro integradas de América del Norte.

 

Aranceles de Trump tampoco excluyen al T-MEC

Uno de los elementos que mayor preocupación genera es que los aranceles más recientes de Trump no excluyen a los productos cubiertos por el T-MEC.

Esto significa que mercancías que anteriormente podían beneficiarse del acuerdo comercial norteamericano podrían quedar expuestas a nuevas tarifas estadounidenses.

La situación complica todavía más la relación comercial entre Washington, Ottawa y México, justo cuando los tres países tendrán que discutir la revisión del tratado.

Trump ha manifestado su rechazo a renovar el T-MEC en su forma actual, por lo que las nuevas medidas arancelarias podrían convertirse en una herramienta de presión durante las negociaciones.

 

Canadá depende de Estados Unidos para la mayoría de sus exportaciones

La magnitud del conflicto se entiende mejor al observar la importancia del mercado estadounidense para Canadá.

Las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos representan aproximadamente 70 por ciento del total de sus exportaciones.

Esto convierte a Washington en un socio comercial indispensable para la economía canadiense.

Sin embargo, la relación también es importante para Estados Unidos.

Canadá es actualmente el segundo mayor socio comercial de Estados Unidos, sólo detrás de México, según los datos citados en el contexto de la disputa.

La interdependencia hace que una guerra comercial prolongada tenga potencial para generar costos en ambos países.

 

Analistas temen una nueva escalada comercial

La decisión de Canadá generó advertencias sobre una posible espiral de represalias.

El riesgo consiste en que cada nuevo arancel sea respondido con una tarifa todavía mayor por la otra parte, elevando progresivamente los costos de las mercancías y afectando a empresas, trabajadores y consumidores.

El escenario ya comienza a mostrar esa dinámica.

Mientras Canadá anunció tarifas de hasta 50 por ciento, Trump amenazó con aumentar nuevamente los gravámenes a los automóviles canadienses.

Si ambas partes mantienen esta estrategia, la disputa podría extenderse a más sectores y afectar cadenas de suministro que durante décadas se construyeron bajo un esquema de integración comercial.

 

T-MEC entra en una etapa de mayor tensión

La guerra comercial entre Canadá y Estados Unidos también pone presión sobre la próxima revisión del T-MEC.

Washington y Ottawa deberán alcanzar acuerdos sobre el futuro del tratado, mientras Trump ha cuestionado su continuidad en las condiciones actuales.

México también se encuentra involucrado en este proceso debido a la integración de las cadenas productivas de los tres países.

Sectores como el automotriz, manufacturero, agrícola y energético dependen de las reglas comerciales establecidas en América del Norte.

Por ello, los nuevos aranceles podrían convertirse en uno de los principales factores de presión durante la revisión del acuerdo.

 

Trump también prepara nuevos aranceles contra China

Mientras Canadá responde a los nuevos gravámenes estadounidenses, Donald Trump también analiza imponer nuevas tarifas a productos provenientes de China.

De acuerdo con personas familiarizadas con las discusiones, la Casa Blanca estaría considerando un nuevo arancel de 7.5 por ciento contra mercancías chinas.

La medida estaría relacionada con las acusaciones de Trump de que China inunda los mercados internacionales con productos vendidos por debajo de su valor.

La intención de Washington sería establecer una tarifa adicional sin poner en riesgo la tregua comercial de un año que mantienen Estados Unidos y China.

 

Trump busca evitar afectar su reunión con Xi Jinping

El posible arancel de 7.5 por ciento tendría además una consideración diplomática.

Según los reportes, funcionarios estadounidenses consideran que la tarifa podría aplicarse sin romper la tregua comercial vigente entre Washington y Pekín.

Esto permitiría mantener abierta la posibilidad de una reunión entre Donald Trump y el presidente chino, Xi Jinping, prevista tentativamente para finales de septiembre en la Casa Blanca.

La estrategia refleja el complejo equilibrio que enfrenta la administración estadounidense: utilizar los aranceles como mecanismo de presión comercial sin provocar una ruptura total con sus principales socios económicos.

 

Una guerra comercial que puede afectar a toda América del Norte

La decisión canadiense marca un nuevo capítulo en la guerra comercial impulsada por Trump.

Con aranceles de represalia de hasta 50 por ciento, una posible nueva tarifa estadounidense contra los automóviles canadienses y la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC, las relaciones económicas de América del Norte atraviesan una etapa de alta tensión.

Canadá busca proteger a sus empresas y trabajadores mediante medidas de respuesta y un paquete de apoyo millonario.

Estados Unidos, por su parte, mantiene su estrategia de utilizar los aranceles como instrumento de presión económica y comercial.

Mientras tanto, México deberá seguir de cerca la disputa, debido a que cualquier modificación en las reglas comerciales entre Washington y Ottawa puede tener efectos indirectos sobre las cadenas productivas y las negociaciones del T-MEC.

La gran incógnita ahora es si las represalias se quedarán en los sectores anunciados o si la disputa terminará extendiéndose a una parte mucho mayor del comercio entre los tres países.