Trump dice que no negocia con Irán y asegura que Ormuz está abierto; Teherán lo contradice

Trump niega negociaciones con Irán y afirma que Ormuz está abierto, mientras Teherán sostiene que seguirá cerrado y sube la tensión.

masclaro.mx
today 18/08/2026

Por Mario Victorino

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que no existen negociaciones ni conversaciones en curso con Irán, ni tampoco hay encuentros previstos, en un nuevo giro de la crisis que mantiene en tensión al Medio Oriente y a los mercados energéticos.

A través de su plataforma Truth Social, Trump sostuvo que el estrecho de Ormuz permanece abierto y operativo, al tiempo que afirmó que el bloqueo naval estadounidense continúa y que las minas acuáticas en la zona ya fueron retiradas o detonadas.

La declaración contradice directamente la postura de Teherán. El principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que el estrecho continuará cerrado hasta que Estados Unidos cumpla una serie de condiciones contempladas en un acuerdo provisional firmado en junio.

Reuters reportó este martes que ambas partes mantienen posiciones diametralmente opuestas sobre el estado del estratégico paso marítimo.

 

Trump contradice las señales de su propio enviado

La nueva declaración del mandatario estadounidense también contrasta con las señales que había dado apenas un día antes su enviado especial y yerno, Jared Kushner.

Kushner había expresado optimismo respecto a las conversaciones con Teherán y aseguró que el diálogo continuaba y que incluso podía encontrarse en uno de sus momentos más sólidos.

Trump, sin embargo, descartó este martes que exista actualmente una negociación con el Gobierno iraní.

La contradicción aumenta la incertidumbre sobre si Washington todavía busca una salida diplomática al conflicto o si la Casa Blanca ha decidido aumentar la presión económica y militar sobre Teherán.

 

¿Está abierto o cerrado el estrecho de Ormuz?

Este es uno de los principales puntos de disputa.

Trump sostiene que Ormuz está abierto y operativo. Irán afirma exactamente lo contrario y asegura que no permitirá la reapertura hasta que Estados Unidos cumpla las condiciones establecidas por Teherán.

Los datos sobre navegación ofrecen un panorama más complejo.

Aunque el mandatario estadounidense afirma que el paso está abierto, el tráfico comercial continúa muy por debajo de los niveles normales. Reuters reportó que los cruces de embarcaciones registrados recientemente se mantienen en cifras de un solo dígito.

Por ello, existe una diferencia entre que el estrecho sea físicamente transitable y que esté funcionando con normalidad para el comercio internacional.

 

Un barco fue alcanzado por un proyectil

La tensión aumentó todavía más después de que la Unidad de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido recibiera un reporte sobre un buque alcanzado por un proyectil mientras navegaba hacia el exterior del estrecho.

El incidente habría provocado daños en la sala de máquinas y dejado a un tripulante herido, mientras que el resto de la tripulación recibió asistencia de la Guardia Costera de Omán.

El ataque representa un nuevo riesgo para las compañías navieras que evalúan si es seguro enviar embarcaciones a través de la zona.

La incertidumbre sobre la seguridad de la ruta es precisamente uno de los factores que mantiene reducido el tránsito marítimo.

 

Irán fija condiciones para reabrir Ormuz

El principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó ante el Parlamento de su país que el estrecho permanecerá cerrado mientras Estados Unidos no cumpla las condiciones establecidas en el acuerdo provisional de junio.

Entre las exigencias iraníes se encuentran el levantamiento del bloqueo de sus puertos, el retiro de las sanciones petroleras, el desbloqueo de activos iraníes congelados y el fin de las amenazas y operaciones militares estadounidenses.

La postura de Teherán significa que la reapertura de Ormuz está directamente vinculada al futuro de las negociaciones entre ambos países.

 

Se agotó el plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo

La disputa ocurre después de que el lunes terminara el plazo establecido en el memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio.

El acuerdo contemplaba un periodo de 60 días para intentar alcanzar un pacto más amplio relacionado con el programa nuclear iraní, las sanciones estadounidenses y el conflicto militar.

Ese plazo terminó sin que ambas partes lograran un nuevo acuerdo.

Trump ya había señalado que no tenía intención de extenderlo, mientras que funcionarios iraníes advirtieron que, si Washington no cumple las condiciones pactadas, Teherán podría adoptar una postura todavía más agresiva.

 

Irán dice que todavía está dispuesto a dialogar

Aunque Trump asegura que no existen conversaciones, desde Teherán han surgido señales de que todavía existe disposición a negociar bajo determinadas condiciones.

Mohammad Mokhber, asesor del líder supremo iraní, afirmó que Irán continúa abierto al diálogo con Estados Unidos, pero advirtió que negociar no significa rendirse.

La postura iraní combina así dos mensajes: disposición a conversar y, al mismo tiempo, advertencias de que la presión militar y económica no obligará a Teherán a aceptar cualquier acuerdo.

La contradicción entre ambas partes deja abierta la posibilidad de nuevos contactos, aunque por ahora no existe un proceso diplomático público consolidado.

 

La guerra vuelve a golpear al precio del petróleo

La incertidumbre alrededor del estrecho de Ormuz tiene consecuencias que van mucho más allá del conflicto entre Washington y Teherán.

El estrecho es una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado. Una interrupción prolongada puede reducir la oferta disponible en los mercados internacionales y elevar los costos de transporte y energía.

El lunes, el Brent cerró en 90.87 dólares por barril, después de registrar un incremento de 2.35 dólares, equivalente a 2.65 por ciento. El West Texas Intermediate (WTI) terminó en 84.50 dólares, un aumento de 2.10 dólares.

Este martes, el Brent volvió a operar por encima de los 91 dólares ante el temor de que la crisis se prolongue.

 

Mercados financieros también resienten la incertidumbre

El problema no se limita al mercado petrolero.

La posibilidad de una interrupción prolongada del suministro energético ha comenzado a generar preocupación por sus efectos sobre la inflación, las tasas de interés y el crecimiento económico mundial.

Los mercados financieros han reaccionado negativamente ante la posibilidad de que la crisis se prolongue durante meses.

Reuters reportó que los rendimientos de bonos de largo plazo de Estados Unidos alcanzaron niveles no vistos en años, mientras los mercados accionarios enfrentaban presión ante el temor de que un periodo prolongado de energía cara vuelva a alimentar la inflación.

 

Gasolina supera los 4 dólares por galón en Estados Unidos

El conflicto también tiene un impacto directo sobre los consumidores estadounidenses.

Los precios de la gasolina en Estados Unidos ya superan los 4 dólares por galón, frente a niveles inferiores a 3 dólares antes de que comenzara la guerra, de acuerdo con datos citados por Reuters de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA).

Esto representa un problema político para Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

El encarecimiento de los combustibles puede trasladarse a los precios de alimentos, transporte y otros productos, aumentando la presión sobre los hogares estadounidenses.

 

La crisis entra en una etapa de mayor incertidumbre

La situación entre Estados Unidos e Irán queda así marcada por tres elementos: ausencia de negociaciones reconocidas por Washington, disputa sobre el control del estrecho de Ormuz y aumento de la presión sobre los mercados energéticos.

Mientras Trump asegura que la vía marítima está abierta, Teherán sostiene que continuará cerrada hasta que Estados Unidos cumpla sus condiciones.

Y aunque algunos funcionarios iraníes mantienen abierta la puerta al diálogo, la Casa Blanca afirma que actualmente no existen conversaciones.

El riesgo ahora es que la falta de canales diplomáticos claros termine aumentando la posibilidad de nuevos incidentes militares en una zona fundamental para el comercio mundial.

Por el momento, el petróleo, los mercados financieros y las compañías navieras ya están reaccionando ante esa incertidumbre.