Anabel Hernández responde a Sheinbaum por Ayotzinapa: “No me responsabilicen por sus omisiones”
Anabel Hernández respondió a Sheinbaum por Ayotzinapa y negó que su testimonio definiera el asilo de Ulises Bernabé en Estados Unidos.
Por Mario Victorino
La periodista de investigación **Anabel Hernández respondió a los señalamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre su participación en el proceso de asilo en Estados Unidos de José Ulises Bernabé García, exoficial de barandilla de Iguala relacionado con las investigaciones por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
En entrevista con Aristegui en Vivo, Hernández rechazó que su participación como testigo experto haya sido determinante para que las autoridades estadounidenses concedieran protección migratoria a Bernabé García.
La periodista sostuvo que su intervención fue solamente una de las más de 60 pruebas documentales presentadas durante el procedimiento y afirmó que la resolución fue posteriormente revisada por otras instancias judiciales estadounidenses.
Su respuesta ocurre un día después de que Sheinbaum señalara públicamente su participación en el procedimiento de asilo y cuestionara que, durante ese proceso, se hubiera sostenido que los estudiantes de Ayotzinapa no estuvieron en las instalaciones de la barandilla de Iguala.
Anabel Hernández rechaza que su testimonio haya definido el asilo
Hernández explicó que fue llamada a participar como testigo experto en el tema de Ayotzinapa por la abogada Margaret Cowan, quien, según relató, trabaja de manera pro bono en casos de personas que buscan asilo político en Estados Unidos.
La periodista aseguró que su testimonio formó parte de un expediente mucho más amplio.
Entre los elementos presentados ante las autoridades estadounidenses, enumeró informes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), investigaciones periodísticas, documentos oficiales mexicanos, materiales de autoridades estadounidenses, información relacionada con Interpol, su libro La verdadera noche de Iguala y el propio testimonio de Ulises Bernabé García, entre otros documentos.
“Estamos hablando de más de 60 pruebas documentales, entre las cuales se encuentra como una más mi testimonio”, afirmó.
De acuerdo con su versión, la jueza que inicialmente concedió el asilo no fundamentó su decisión exclusivamente en su declaración, sino en el conjunto de elementos incorporados al expediente.
Afirma que cuatro jueces estadounidenses avalaron la resolución
Uno de los argumentos centrales de Hernández fue que el proceso no terminó con la resolución inicial favorable a Bernabé García.
La periodista señaló que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos impugnó la decisión y que el caso fue revisado posteriormente.
Según Hernández, en esa segunda instancia ella ya no participó como testigo y, aun así, tres jueces ratificaron de manera unánime la resolución inicial.
Con base en esa explicación, Hernández sostiene que fueron cuatro jueces estadounidenses, en distintas instancias, quienes terminaron avalando la concesión del asilo a Bernabé García.
La afirmación es relevante porque busca responder directamente al argumento de que su participación habría sido decisiva para que el exfuncionario de Iguala obtuviera protección en Estados Unidos.
“Adjudicarme que es esta la responsabilidad, se equivoca”, sostuvo la periodista, al referirse al señalamiento presidencial.
Sheinbaum había señalado a Hernández por el caso
La controversia comenzó a escalar el 29 de septiembre, cuando Sheinbaum habló sobre nuevas líneas de investigación relacionadas con las instalaciones de la barandilla de Iguala.
La presidenta señaló que la Fiscalía General de la República cuenta con elementos que apuntan a que algunos de los normalistas sí estuvieron en esas instalaciones.
Sheinbaum también mencionó la participación de Hernández en el procedimiento migratorio de Bernabé y sostuvo que durante ese proceso se había utilizado su testimonio para respaldar la versión de que los estudiantes no estuvieron en la barandilla.
La mandataria volvió al tema el 30 de septiembre, cuando exigió a Estados Unidos retirar el asilo a Bernabé García y pidió que se concrete su extradición a México.
Sheinbaum afirmó que el exoficial “declaró falsamente” que los estudiantes de Ayotzinapa no estuvieron en la barandilla y sostuvo que México continuará solicitando su entrega.
“No al Ejército, no a la Policía Federal, no a la PGR”: Hernández
En su respuesta, Hernández cuestionó que el gobierno mexicano concentre el señalamiento en su participación como periodista y no en las actuaciones de las instituciones que investigaron los hechos desde 2014.
La periodista sostuvo que el señalamiento presidencial desvía la discusión sobre las actuaciones de distintas autoridades mexicanas durante los primeros meses de la investigación.
Hernández mencionó al Ejército, la Policía Federal, la Policía Ministerial y la entonces Procuraduría General de la República (PGR) como instituciones cuya actuación, dijo, debería formar parte de la discusión sobre las responsabilidades pendientes en el caso.
“Prefiere cargarle ahora sí la responsabilidad a una periodista, no al Ejército que estuvo en esas calles, no a la Policía Federal, no a la Policía Ministerial, no a la PGR, sino a una periodista”, declaró.
Estas son afirmaciones de Hernández sobre la actuación de las autoridades y forman parte de su respuesta pública a la presidenta.
La pregunta de Hernández: ¿por qué México no detuvo a Bernabé?
Otro de los puntos más fuertes de su respuesta fue el momento en que Ulises Bernabé García salió de México.
Hernández sostuvo que el exoficial permaneció en territorio mexicano durante varios meses después de los hechos del 26 de septiembre de 2014.
Según la periodista, Bernabé acudió a declarar los días 26 y 27 de septiembre de 2014 y posteriormente se presentó ante las autoridades de la entonces PGR en Iguala.
Hernández afirmó que, de acuerdo con el expediente de un procedimiento migratorio en una corte de Texas, Bernabé ingresó a Estados Unidos en abril de 2015, aproximadamente siete meses después de la desaparición de los estudiantes.
A partir de esa cronología, cuestionó por qué las autoridades mexicanas no lo detuvieron antes de que abandonara el país.
“Si el gobierno de México hubiera querido detenerlo, tuvo dos oportunidades y después pudo haberlo hecho en cualquier otro momento antes de que él se moviera”, sostuvo.
La pregunta adquiere relevancia porque el Gobierno de México actualmente solicita la extradición de Bernabé desde Estados Unidos.
El antecedente: México busca extraditar a Bernabé desde hace años
La disputa no comenzó con el gobierno de Sheinbaum.
En junio de 2024, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador informó que México preparaba la solicitud de extradición de Bernabé García y que también se buscaba revisar el proceso mediante el cual obtuvo asilo en Estados Unidos.
En aquel momento, López Obrador también sostuvo que el exjuez de barandilla había declarado que los estudiantes no estuvieron en el juzgado, mientras que el gobierno mexicano sostenía contar con elementos que apuntaban a que sí estuvieron ahí.
La administración de Sheinbaum retomó posteriormente esa solicitud y mantiene el reclamo para que Bernabé sea entregado a las autoridades mexicanas.
El teléfono de un normalista, una nueva pieza en la investigación
El debate volvió a tomar fuerza después de que Sheinbaum informó que uno de los teléfonos pertenecientes a los normalistas desaparecidos apareció relacionado con la barandilla de Iguala.
La presidenta planteó que este elemento contradice la versión de que los estudiantes no estuvieron en esas instalaciones y explicó que la Fiscalía mantiene abierta esa línea de investigación.
“¿Cómo es que hay un teléfono de un estudiante desaparecido que es utilizado por alguien de las barandillas?”, cuestionó la mandataria.
Este elemento forma parte de las nuevas diligencias que el Gobierno federal ha presentado como parte de la revisión del caso Ayotzinapa.
Hernández cuestiona las pruebas presentadas por México
La periodista también puso en duda el argumento de que México cuenta con pruebas suficientes para obtener la extradición de Bernabé.
Hernández señaló que, si las autoridades mexicanas consideran que existen elementos contundentes contra el exoficial, corresponde presentarlos ante las autoridades estadounidenses que deben resolver la solicitud.
En ese sentido, cuestionó que México atribuya a su participación como testigo la permanencia de Bernabé en Estados Unidos.
Según su postura, la negativa o falta de resolución favorable de solicitudes de extradición debe analizarse a partir de los expedientes presentados por las autoridades mexicanas y no de su participación en un procedimiento migratorio.
Ayotzinapa vuelve a enfrentar dos versiones
La controversia entre Sheinbaum y Hernández coloca nuevamente en el centro una de las interrogantes del caso Ayotzinapa: qué ocurrió con los estudiantes después de los ataques y si fueron llevados a las instalaciones de la Policía Municipal de Iguala.
Por un lado, el Gobierno federal sostiene que existen nuevos elementos que apuntan a que algunos normalistas sí estuvieron en la barandilla. Sheinbaum ha señalado específicamente el teléfono de uno de los estudiantes como una pieza que debe ser esclarecida.
Por otro, Hernández sostiene que su participación en el proceso de asilo fue secundaria dentro de un expediente mucho más amplio y que la decisión fue revisada por otras autoridades judiciales estadounidenses.
La periodista también cuestiona que México no haya detenido a Bernabé cuando todavía se encontraba en territorio nacional.
Mientras tanto, la solicitud de extradición permanece como uno de los pendientes del Gobierno mexicano en el caso Ayotzinapa y la disputa pública entre la presidenta y la periodista abre una nueva discusión sobre las pruebas, las responsabilidades institucionales y las decisiones tomadas durante los primeros meses de la investigación.
A casi 12 años de la desaparición de los 43 normalistas, la ubicación de los estudiantes, el esclarecimiento de lo ocurrido y la determinación de responsabilidades continúan siendo asuntos centrales de la investigación federal.