Sheinbaum condena campaña de bots contra Noroña tras agresión en el Senado
La presidenta Claudia Sheinbaum denunció una campaña digital coordinada con bots en redes sociales para desacreditar al senador Gerardo Fernández Noroña, luego de su confrontación con Alejandro “Alito” Moreno en el Senado. Acusó manipulación mediática y violencia política.

Por Mario Victorino
Tras el enfrentamiento físico entre Gerardo Fernández Noroña y Alejandro “Alito” Moreno en la Comisión Permanente del Senado, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció sobre una campaña digital que, según sus declaraciones, busca desacreditar al senador de la Cuarta Transformación. La mandataria calificó el episodio como una agresión deliberada y denunció que, posteriormente, se activó una ofensiva mediática y en redes sociales para responsabilizar a Noroña.
La presidenta señaló que gran parte de las tendencias en plataformas como X (antes Twitter) fueron impulsadas por cuentas automatizadas, lo que sugiere una estrategia coordinada para manipular la conversación pública. Esta dinámica, según el gobierno, forma parte de un patrón de desinformación que busca debilitar figuras clave del oficialismo mediante ataques digitales.
🧠 Bots, polarización y control narrativo
La denuncia presidencial sobre el uso de bots en campañas políticas no es nueva, pero en este caso adquiere relevancia por el contexto de violencia institucional. El uso de cuentas falsas para amplificar mensajes, justificar agresiones o desviar la atención del fondo del conflicto representa un desafío para la democracia digital.
La polarización política ha convertido las redes sociales en espacios de confrontación, donde los algoritmos y la automatización pueden distorsionar la percepción pública. En este escenario, el gobierno federal busca posicionarse como defensor de la transparencia y la ética en el debate político, mientras la oposición acusa censura y control narrativo.
⚖️ Implicaciones institucionales
El caso también reabre el debate sobre el uso de recursos públicos y privados para financiar campañas de desinformación. Aunque no se ha identificado a los responsables detrás de la ofensiva digital contra Noroña, la presidencia ha exigido que se investigue quién paga por estas operaciones y con qué propósito.
La agresión en el Senado, sumada a la campaña digital posterior, ha sido interpretada por el oficialismo como un intento de desestabilización política. Mientras tanto, la Fiscalía General de la República analiza el incidente físico para determinar si procede el desafuero de Alejandro Moreno, lo que podría escalar el conflicto a una dimensión judicial.