EE.UU. acusa a Rubén Rocha Moya de vínculos con el narco y pide su extradición
EE.UU. acusa a Rubén Rocha Moya y funcionarios de Sinaloa por narcotráfico; México afirma que no hay pruebas suficientes.
Por Mario Victorino
El gobierno de Estados Unidos lanzó un fuerte señalamiento contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios de esa entidad, al acusarlos de presuntos vínculos con el narcotráfico y solicitar su extradición.
De acuerdo con autoridades en Washington, las acusaciones forman parte de investigaciones relacionadas con redes del crimen organizado que operan en el noroeste de México, particularmente en el estado de Sinaloa, considerado uno de los principales bastiones del narcotráfico en el país.
Sin embargo, el gobierno mexicano ha rechazado las imputaciones al asegurar que la Fiscalía estadounidense no ha presentado pruebas suficientes que acrediten la culpabilidad de los señalados.
EE.UU. solicita extradición de funcionarios
Según los reportes, el Departamento de Justicia de Estados Unidos habría solicitado formalmente la extradición de Rocha Moya y otros nueve funcionarios, bajo el argumento de que existen indicios de colaboración o protección a grupos criminales.
Las autoridades estadounidenses sostienen que estos vínculos habrían facilitado operaciones ilícitas relacionadas con el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
El caso ha generado tensión diplomática, ya que implica directamente a un gobernador en funciones y a miembros de su administración.
México rechaza acusaciones por falta de pruebas
En respuesta, autoridades mexicanas han sido enfáticas en señalar que no existe evidencia sólida que sustente las acusaciones presentadas por Estados Unidos.
Fuentes del gobierno federal indicaron que la Fiscalía General de la República no ha recibido información concluyente que permita proceder legalmente contra Rocha Moya o los demás funcionarios señalados.
El posicionamiento oficial subraya que cualquier acción legal debe estar respaldada por pruebas contundentes y no únicamente por señalamientos o investigaciones en curso en otro país.
Tensión diplomática en aumento
El caso podría escalar en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, especialmente en un contexto donde la cooperación en materia de seguridad y combate al narcotráfico es uno de los ejes centrales de la agenda común.
Sinaloa ha sido históricamente un punto clave en las operaciones del crimen organizado, lo que ha derivado en múltiples investigaciones tanto en México como en Estados Unidos.
No obstante, acusar directamente a un gobernador en funciones representa un paso inusual que podría tener repercusiones políticas y diplomáticas de alto nivel.
Implicaciones políticas en México
Las acusaciones contra Rocha Moya también podrían tener impacto en el escenario político interno, particularmente en el debate sobre la estrategia de seguridad y la relación entre autoridades locales y el crimen organizado.
Hasta el momento, el gobernador de Sinaloa no ha emitido una postura pública detallada sobre las acusaciones, mientras que diversos actores políticos han pedido cautela y exigido claridad en la información presentada.
El caso abre un nuevo capítulo en la compleja relación entre justicia, política y seguridad en México, y pone en el centro del debate la coordinación —y fricciones— entre ambos países en la lucha contra el narcotráfico.