¿Silencio oficial? Clara Brugada propone reducir la "nota roja" y desata críticas

¿Censura o convivencia? Clara Brugada propone a medios "bajarle a la nota roja" en CDMX y desata polémica. Conoce los detalles del "gran acuerdo".

masclaro.mx
today 06/02/2026

 

 

La Ciudad de México se encuentra en el centro de un debate ético y periodístico tras las recientes declaraciones de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada. Durante un encuentro con medios, la mandataria lanzó una frase que rápidamente se volvió viral y despertó suspicacias entre comunicadores y defensores de la libertad de expresión: la invitación a concretar un "gran acuerdo" para disminuir la presencia de la nota roja en la agenda informativa.

La propuesta original, expresada bajo el argumento de mejorar la percepción de seguridad y evitar la revictimización, sugería que los medios de comunicación deberían moderar la difusión de hechos violentos. Sin embargo, ante la ola de críticas que calificaron la intención como un intento de invisibilizar la realidad delictiva de la capital, Brugada salió al paso asegurando que sus palabras fueron sacadas de contexto.


El "acuerdo" que encendió las alarmas

El planteamiento inicial de la Jefa de Gobierno fue directo. Según sus declaraciones, sería positivo para la ciudad que existiera un consenso para que los contenidos violentos dejaran de ocupar las portadas y los horarios estelares. La mandataria argumentó que la sobreexposición de la violencia no solo afecta la salud mental de la ciudadanía, sino que también proyecta una imagen distorsionada de la capital.

No obstante, sectores de la oposición y colectivos de periodistas no tardaron en reaccionar. Señalaron que la función del periodismo no es "ayudar" al gobierno a mejorar su imagen, sino informar los hechos tal como ocurren. La crítica principal radica en que un "pacto de silencio" sobre la inseguridad podría dejar a la ciudadanía desprotegida y sin conocimiento de los riesgos reales en sus colonias.


La aclaración: ¿Malentendido o control de daños?

Ante la creciente presión, Clara Brugada negó rotundamente que su intención fuera imponer una línea editorial o censurar a los medios. En declaraciones posteriores, precisó que su administración es respetuosa de la libertad de prensa y que su comentario iba más enfocado a evitar el amarillismo y la pornografía de la violencia, los cuales, desde su perspectiva, no contribuyen a la justicia.

La Jefa de Gobierno enfatizó que lo que busca es una narrativa que también destaque las acciones de paz y los avances en seguridad, sin que esto signifique ocultar los delitos que ocurren diariamente en las 16 alcaldías. "Jamás pediremos que no se informe", puntualizó su equipo de comunicación en un intento por cerrar la controversia.


El dilema de la percepción vs. la realidad

Este episodio pone sobre la mesa un dilema histórico en la comunicación política: ¿hasta dónde la difusión de la violencia genera una sensación de inseguridad mayor a la real? Mientras el gobierno capitalino apuesta por una estrategia de "paz informativa", los datos de incidencia delictiva siguen siendo el principal termómetro para los capitalinos.

Analistas sugieren que este tipo de propuestas suelen aparecer cuando los índices de seguridad no muestran las mejoras deseadas a corto plazo. Por ahora, el "gran acuerdo" parece haberse quedado en una sugerencia incómoda, mientras la prensa capitalina reafirma su compromiso de mantener la vigilancia sobre los sucesos que impactan la vida pública de la Ciudad de México.