La caída del Ayatola Jamenei y el plan de Trump para "borrar" el poder militar de Irán

Guerra EE. UU.-Irán: Día 4 de la "Operación Furia Épica". Ataques a embajadas, cierre de Ormuz y muerte del Ayatola Jamenei marcan el caos global.

masclaro.mx
today 03/03/2026

Por Mario Victorino

 

El mundo ha despertado este 3 de marzo de 2026 bajo el estruendo de una guerra que, en apenas 96 horas, ha reconfigurado el tablero geopolítico global. Lo que comenzó el pasado 28 de febrero como una ofensiva aérea conjunta de Estados Unidos e Israel, denominada "Operación Furia Épica", ha escalado hasta convertirse en un conflicto regional de consecuencias impredecibles que ya deja cientos de muertos y una economía mundial en estado de shock.

 

1. El vacío de poder: La muerte del Ayatola Alí Jamenei

El golpe más devastador para el régimen de Teherán ocurrió en las primeras horas del conflicto. Informes confirmados indican que el Líder Supremo, el Ayatola Alí Jamenei, murió durante los bombardeos iniciales que destruyeron complejos gubernamentales clave. Irán ha declarado 40 días de luto oficial, pero lejos de amedrentarse, la Guardia Revolucionaria ha jurado una "venganza eterna".

Desde el Despacho Oval, las declaraciones han sido tajantes. Se ha señalado que el objetivo no es solo frenar el programa nuclear, sino asegurar que Irán "no pueda volver a financiar ejércitos terroristas". El mensaje hacia el pueblo iraní ha sido un llamado a "tomar el control de su propio destino" ante el colapso de sus líderes.

 

2. El contragolpe de Irán: Embajadas y bases bajo fuego

Este cuarto día ha marcado una expansión peligrosa de la geografía del conflicto. Irán ha respondido con oleadas de misiles balísticos y drones suicidas que no solo han buscado objetivos militares, sino también diplomáticos.

  • Ataques a sedes diplomáticas: Las embajadas de EE. UU. en Riad (Arabia Saudita) y Kuwait reportaron impactos y explosiones en sus cercanías, obligando al cierre total de las misiones y a la evacuación de emergencia del personal no esencial.
  • Bajas estadounidenses: El Comando Central (CENTCOM) ha confirmado que la cifra de militares estadounidenses fallecidos ha ascendido a seis, mientras que decenas más han resultado heridos en ataques a bases en la región.
  • Fuego amigo en Kuwait: En un incidente confuso, las defensas aéreas de Kuwait derribaron por error tres cazas F-15 estadounidenses, aunque afortunadamente los seis tripulantes lograron eyectarse y ser rescatados.

 

3. El Estrecho de Ormuz: El arma económica

La mayor preocupación para los mercados internacionales es el cierre de facto del Estrecho de Ormuz. Irán ha desplegado minas y buques rápidos para bloquear este paso, por donde transita el 20% del gas licuado y el petróleo del mundo. Como resultado, el precio del gas ha subido un 23% solo este martes, sumándose al incremento del 40% del lunes. El barril de Brent ya supera los 83 dólares y los analistas advierten que, de prolongarse el bloqueo, el crudo podría alcanzar los 120 dólares en cuestión de días.

 

4. Israel expande el frente hacia el Líbano

Mientras el foco principal está en Teherán, Israel ha aprovechado la coyuntura para lanzar una ofensiva terrestre y aérea en el sur del Líbano. El objetivo es neutralizar a Hezbolá, el principal aliado de Irán, que ha estado lanzando drones hacia ciudades israelíes como Tel Aviv y Haifa. "No permitiremos que se abra un segundo frente que amenace nuestra existencia", han declarado altos mandos militares israelíes tras bombardear centros de mando en Beirut.

 

5. ¿Hacia dónde va el conflicto?

A pesar de que el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha intentado calmar a la opinión pública afirmando que "esto no es otro Irak", la incertidumbre es total. Por un lado, EE. UU. sostiene que la capacidad aérea y naval de Irán ha sido "aniquilada" en un 80%. Por otro, los aliados regionales de Irán, desde los hutíes en Yemen hasta las milicias en Irak, están activando sus células para una guerra de desgaste prolongada.

El presidente estadounidense ha sugerido que las operaciones podrían durar de cuatro a cinco semanas, aunque no ha descartado el envío de tropas terrestres si la situación lo requiere. Mientras tanto, las potencias europeas, encabezadas por el Reino Unido y Francia, han comenzado a tomar distancia de la ofensiva directa, temiendo una catástrofe humanitaria y migratoria sin precedentes.