SAT aclara si va detrás de las tandas: lo que nadie te había contado
El SAT rompe el silencio: ¿están en la mira las tandas? La autoridad fiscal aclara qué pasa con los depósitos bancarios y cómo podrían afectar a millones de mexicanos que participan en este popular sistema de ahorro.
Por Mario Victorino
Las tandas, ese mecanismo informal de ahorro que ha acompañado a generaciones en México, se han convertido en tendencia tras la aclaración del Servicio de Administración Tributaria (SAT). La pregunta que circula en redes sociales es directa: ¿el SAT está persiguiendo las tandas? La respuesta oficial es que no, pero la historia tiene matices que podrían sorprender a quienes participan en ellas.
El verdadero foco del SAT
La autoridad fiscal no persigue las tandas como práctica comunitaria, pero sí vigila los depósitos bancarios que se generan a partir de ellas. Cada vez que un participante recibe su turno y el dinero entra a su cuenta, el SAT puede interpretarlo como un ingreso adicional. Si ese dinero no coincide con lo declarado en la declaración anual, se abre la posibilidad de una revisión.
Esto significa que, aunque las tandas no son ilegales ni están prohibidas, los movimientos financieros derivados de ellas pueden convertirse en un punto de atención para la autoridad. El SAT busca transparencia y congruencia entre lo que se deposita y lo que se reporta.
¿Qué implica para quienes participan en tandas?
El mensaje es claro: el SAT no va detrás de las tandas, pero sí detrás de los depósitos que no estén justificados. En la práctica, esto obliga a los participantes a ser más cuidadosos y llevar un registro de sus aportaciones y retiros. De lo contrario, podrían enfrentar sanciones por ingresos no declarados.
La popularidad de las tandas radica en la confianza y la solidaridad entre vecinos, amigos o familiares. Sin embargo, el sistema financiero formal exige que cualquier movimiento de dinero tenga un respaldo documental. El choque entre lo informal y lo formal es lo que genera la polémica.
Un aviso disfrazado de tranquilidad
La aclaración del SAT busca calmar la preocupación, pero también funciona como advertencia: los depósitos bancarios están bajo la lupa. En un país donde millones de personas participan en tandas, el mensaje es contundente: no hay persecución, pero sí vigilancia.
Perspectiva hacia adelante
El futuro de las tandas no está en riesgo, pero los participantes deberán adaptarse a un entorno donde la fiscalización es cada vez más estricta. La práctica seguirá viva, pero con la conciencia de que el SAT observa los movimientos financieros y que la transparencia será clave para evitar problemas.