68 muertos tras el desplome de un avión militar en la frontera de Colombia

Tragedia aérea en Colombia: 68 muertos tras desplome de avión militar en Putumayo. Investigan fallas en aeronave de 40 años.

masclaro.mx
today 24/03/2026

Por Mario Victorino

 

La selva del Putumayo se convirtió en el escenario de una de las peores catástrofes aéreas militares en la historia reciente de Colombia. Un avión Lockheed C-130 Hércules, perteneciente a la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), se precipitó a tierra poco después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, dejando un saldo confirmado de 68 personas fallecidas. La aeronave, que transportaba a un contingente de 128 efectivos destinados a operaciones de seguridad en el sur del país, estalló en llamas tras el impacto, dificultando las labores de rescate que se extendieron durante toda la jornada.

 

El rugido que se apagó en la selva

Testigos en las inmediaciones del aeropuerto describieron momentos de angustia cuando notaron que la pesada aeronave no lograba ganar la altitud necesaria tras el despegue. Según los reportes preliminares, el avión realizó un viraje brusco hacia la izquierda antes de desaparecer entre la densa vegetación. El impacto fue seguido por una columna de humo visible a varios kilómetros a la redonda, lo que movilizó de inmediato a los habitantes locales y a los equipos de emergencia apostados en la zona fronteriza con Perú.

Las autoridades de socorro informaron que el hallazgo de cuerpos entre los escombros calcinados elevó la cifra de víctimas de manera drástica en las últimas horas. Entre los fallecidos se encuentran miembros de la tripulación, soldados profesionales y agentes de la Policía Nacional. A pesar de la magnitud del siniestro, el milagro se hizo presente con 57 sobrevivientes, quienes fueron trasladados de urgencia a centros médicos de alta complejidad en Neiva y Bogotá, la mayoría con quemaduras de segundo y tercer grado.

 

La sombra del mantenimiento y la antigüedad

El accidente ha reabierto una herida profunda en el seno de las Fuerzas Armadas: el estado de su flota aérea. Voces dentro del sector defensa señalaron que la aeronave accidentada tenía más de cuatro décadas de servicio y que, a pesar de los mantenimientos de rigor, su tecnología y estructura ya daban muestras de fatiga. Desde el gobierno nacional se ha cuestionado duramente la compra de equipos usados en administraciones pasadas, sugiriendo que la falta de inversión en aeronaves nuevas está pasando una factura mortal a los soldados de la patria.

Expertos en aviación militar sostuvieron que, si bien se ha descartado inicialmente un ataque externo por parte de grupos armados que operan en la región, la investigación debe centrarse en los motores y los sistemas de propulsión. Los especialistas mencionaron que un fallo catastrófico en el despegue, con una carga máxima de personal y combustible, deja muy poco margen de maniobra para el piloto, especialmente en condiciones climáticas de alta humedad como las del Putumayo.

 

Un luto que exige respuestas

Mientras las familias de los 68 fallecidos esperan la entrega de los restos para darles el último adiós, el ambiente político en Bogotá se tensa. Miembros de la oposición y defensores de los derechos de los militares exigieron una auditoría externa a todas las aeronaves Hércules que aún operan en el país. El reclamo es unánime: no se puede seguir enviando a los efectivos a cumplir misiones de alto riesgo en naves que superan con creces su vida útil operativa.

La Fuerza Aeroespacial Colombiana ha suspendido temporalmente los vuelos de carga y transporte con este tipo de aeronaves mientras se determinan las causas exactas del fallo. Por ahora, Colombia llora a sus uniformados, mientras el debate sobre la seguridad aérea militar se traslada a los pasillos del Congreso, donde se espera una rendición de cuentas inmediata por parte de la cúpula militar y el Ministerio de Defensa.