SEP se rinde ante presión social y cancela cambio al calendario escolar
La SEP revierte el cambio al calendario escolar 2025-2026 y confirma que el ciclo concluirá el 15 de julio tras protestas nacionales.
Por Mario Victorino
La Secretaría de Educación Pública (SEP) dio marcha atrás a la polémica decisión de modificar el calendario escolar 2025-2026 y confirmó que el ciclo concluirá el próximo 15 de julio, tal como estaba previsto originalmente, luego de cuatro días de protestas y críticas provenientes de distintos sectores sociales, docentes y padres de familia.
La determinación se tomó tras más de seis horas de discusión privada entre autoridades educativas estatales y federales, encabezadas por el titular de la SEP, Mario Delgado, quien apenas el jueves pasado había anunciado como “unánime” el acuerdo para adelantar el cierre del ciclo escolar bajo el argumento de mitigar los efectos de las altas temperaturas y facilitar la logística por la realización del Mundial de Futbol 2026.
El calendario escolar queda sin cambios
Sin embargo, la presión social y política obligó a las autoridades educativas a revertir la medida. Primero, algunos secretarios estatales adelantaron la información a medios de comunicación al salir de la reunión y posteriormente el propio Delgado Carrillo confirmó la decisión mediante un videomensaje difundido en redes sociales.
Con ello, el calendario escolar se mantendrá sin cambios y el ciclo lectivo 2025-2026 contabilizará los 185 días efectivos de clases establecidos originalmente.
No obstante, la SEP dejó abierta la posibilidad de realizar ajustes extraordinarios en entidades específicas. Mario Delgado explicó que, ante condiciones excepcionales relacionadas con temperaturas extremas o requerimientos logísticos derivados de la Copa Mundial, podrán autorizarse modificaciones locales siempre que se garantice el cumplimiento de los planes y programas educativos, con base en el artículo 87 de la Ley General de Educación.
Sheinbaum defendió la propuesta original
Horas antes de la reunión definitiva, la presidenta Claudia Sheinbaum había salido en defensa de su secretario de Educación. Durante su conferencia matutina aseguró que la propuesta no había sido “una ocurrencia” de Mario Delgado, sino una decisión consensuada por los 32 secretarios estatales de educación.
La mandataria también denunció que, tras el anuncio de la modificación al calendario, se impulsó una campaña política y mediática contra el titular de la SEP, particularmente después de que algunos gobernadores de oposición expresaran públicamente su rechazo a la medida.
“Sabemos rectificar porque sabemos escuchar”
Pese al respaldo presidencial, el propio Mario Delgado terminó reconociendo errores en el proceso de decisión. Desde las oficinas centrales de la SEP, el funcionario admitió que faltó escuchar a sectores clave como padres de familia y docentes antes de anunciar el cambio.
“Sabemos rectificar porque sabemos escuchar. La propuesta del 7 de mayo cumplió la función de detonar un debate necesario sobre la flexibilidad del calendario escolar”, expresó el secretario en su cuenta oficial de X.
El funcionario también reconoció que la filosofía de la llamada Nueva Escuela Mexicana establece que las decisiones educativas no deben tomarse “a espaldas ni desde el aislamiento del territorio nacional”, algo que, admitió, no se cumplió adecuadamente en este caso.
Según Delgado, mantener intacto el calendario escolar busca privilegiar el derecho de niñas, niños y adolescentes a una educación integral, además de brindar estabilidad a millones de familias mexicanas cuya organización cotidiana depende directamente de las fechas oficiales del ciclo escolar.
Mario Delgado cuestiona el papel de las escuelas
Durante el único segmento público de la reunión con autoridades educativas estatales, Mario Delgado defendió además una visión distinta sobre el papel de las escuelas en la sociedad.
“La escuela es un territorio de aprendizaje, no un lugar de resguardo de niñas y niños por conveniencia del mercado”, sostuvo.
El titular de la SEP consideró injusto que algunas empresas pretendan trasladar al sistema educativo la falta de flexibilidad laboral para los padres de familia. Incluso afirmó que después del 15 de junio, en muchos planteles, las actividades escolares suelen mantenerse “sin un propósito pedagógico real”.
“Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, sólo por cumplir un conteo; se desvirtúa la dignidad docente y se convierte a la escuela en una estancia forzada. Ese tiempo muerto a veces es burocracia que roba espacio a la convivencia familiar y a la salud mental de nuestra niñez”, declaró.
El conflicto exhibe tensiones en el sector educativo
La polémica por el calendario escolar se convirtió en uno de los primeros grandes conflictos públicos dentro del sector educativo durante el nuevo gobierno federal, exhibiendo tensiones entre autoridades educativas, gobiernos estatales, sindicatos, docentes y padres de familia.